La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) comenzó un nuevo periodo en sus actividades por lo que tiene el reto de cumplir con la recuperación de la exploración para que proporcione las condiciones para la reposición y crecimiento de las reservas, lo que permitirá mayores volúmenes de producción, según informó el presidente de la empresa, Wilson Zelaya.

“Es importante sustituir las importaciones de combustibles; para esto encaramos un programa que incrementará la producción de petróleo en los campos actuales y la reactivación de campos maduros”, sostuvo Zelaya, según un boletín de prensa.

Dijo que también se pretende reducir el consumo de diésel oíl en las termoeléctricas que actualmente utilizan ese combustible, proporcionándoles GNL de la planta de Río Grande y se pondrá en ejecución el proyecto de diésel renovable con el que, a partir del año 2024, se producirá 9.000 barriles por día del combustible de alto rendimiento y eficiencia para los vehículos, contribuyendo al medio ambiente con la reducción de las emisiones de carbono en hasta un 80%.

Asimismo, destacó que “existe la necesidad de reencaminar la industrialización que se vio afectada con la decisión de paralizar la Planta de Amoniaco y Urea en noviembre de 2019. Pondremos en operación este complejo petroquímico este semestre”.

Zelaya indicó que ya se inició las gestiones para garantizar la comercialización de la urea que se produzca y se espera un ingreso de alrededor de $us 80 millones durante 2021 y mejores perspectivas para los siguientes años.

“Entre nuestros planes está el fortalecer este complejo con la incorporación de nuevos productos que le agreguen mayor valor al gas natural como los fertilizantes NPK, MAP y otros”, agregó.

El Presidente de YPFB señaló también que se trabaja de manera intensa en el fortalecimiento y modernización de la estatal petrolera y sus empresas filiales y subsidiarias para optimizar el costo operativo y priorizar las inversiones con mayores retornos para la empresa.

 

Fuente: ABI