Análisis y texto de: Alberto De Oliva Maya. Foto: exvicepresidente Cárdenas


La integridad es integral. Parece un juego de palabras, pero no lo es, ¿porque decimos integral?, porque es en todo tiempo, en todo lugar y en toda circunstancia.

Nada puede pervertir la integridad, sino quien la ejerce, esa persona es la única que tiene la potestad de hacerlo.

Y en el espectro político de nuestro país, quien es reconocido como un hombre que personifica estas cualidades se llama Víctor Hugo Cárdenas, exvicepresidente de Bolivia, con dos profesiones y seis maestrías, consultor internacional, analista político, pedagogo, estadista y un referente intelectual indígena que es catedrático en varias universidades del país y de afuera, y sobre todo hombre humilde, honesto e íntegro y dominador de la lengua aimara ya que fue él quien participó directamente en la composición gramatical de esta lengua que luego fue reconocida por el estado boliviano, y hoy en día Candidato a la presidencia..

“Pareciera que todo estuviera perdido en nuestro país, pero ¿saben qué? hay una esperanza. El cambio comienza por vos, por mí, por Ud. No debemos esperar que otros lo hagan, sino empezar en nosotros mismos, en nuestra cotidianidad, en nuestro diario andar y saber elegir para el futuro de nuestros hijos, nietos y de todos aquellos bolivianos que aun sueñan con una Bolivia próspera e íntegra”.

Así empezó una tertulia entre “Ninguno” y VHC como le decimos los amigos y admiradores de Víctor Hugo, haciendo un análisis de la realidad política de Bolivia y la falta de honestidad y coherencia para gobernar y el interés de perpetuarse en el poder de parte de Evo Morales y el séquito de aprovechadores que lo acompañan.

“Ninguno” le preguntó a VHC la pregunta que todos quisieran hacerla a los políticos, que dio inicio a una corta e ilustrada intervención que nos dejó sorprendidos en su comparación de Bolivia con el imperio americano como lo llaman los masistas.

“Ninguno” – ¿Por qué los bolivianos somos pobres?

VHC – “Ninguno”, ¡cómo se ve que los árboles no te dejan ver el bosque!; ¿Cómo puedes llamarte pobre?, cuando el boliviano tiene la segunda canasta básica más cara de Latinoamérica (según un estudio realizado en febrero de 2016).

Cuando te das el lujo de pagar de celular un 60 % más caro de lo que se paga en USA. Pagar comisiones por servicios bancarios y tarjetas de crédito del que equivalen casi al triple de lo que cuestan en el imperio, o cuando por un auto que allá cuesta $20.000 dólares, tú lo pagas $38.000 dólares, porque tú sí puedes darte el gusto de regalarle $18,000 dólares al gobierno y ellos no.

¡VHC, no te entendemos!

Para que entiendan lo mal que estamos. Pobres son los gringos, como ejemplo, los habitantes de la Florida. Su Gobierno Estatal, teniendo en cuenta la precaria situación financiera que atraviesan sus ciudadanos, les cobran sólo el 2% de IVA (hay otro 4% que es Federal; total = 6%). Y no el 13 % más el 3 % de transacciones que Impuestos Internos nos cobran, a nosotros, los ricos que vivimos en Bolivia.

Además, somos nosotros los que tenemos ‘Impuestos de Lujo’ como son los impuestos por alcohol, cigarros, puros, cervezas, vinos, etc. que alcanzan hasta casi un 280 % del valor original y ni hablar por aparatos electrodomésticos o computadoras.

Y los otros, como: ganancias (impuesto sobre las utilidades y sueldos), Impuesto sobre automóviles nuevos, impuesto a los bienes personales (impuesto a los bienes de las empresas), Impuesto por uso de automóvil. Y dichoso que todavía te das el lujo de pagar IVA por estos impuestos, además de todos los trámites y pagos estatales y municipales. Porque si nosotros no fuéramos ricos, ¿qué sentido tendría tener unos impuestos de estos calibres?

¿Pobres?, ¿de dónde? Un país que es capaz de cobrar el Impuesto a las ganancias y a los bienes personales exclusivamente de un sector formal de la economía boliviana, y dejar que el 80 % del mercado informal no pague impuestos, necesariamente tenemos que estar nadando en la abundancia, porque todos los gobernantes hasta ahora, siempre han considerado que los negocios de la nación y de todos sus habitantes siempre tendrán ganancias a pesar de saqueos y asaltos, corrupción generalizada, bloqueos, piquetes, inundaciones, sequías y por supuesto que, todos debemos estar ganando muchísimo.

Los pobres son los del Imperio, los que viven en USA, que, NO pagan Impuesto sobre la Renta si ganan menos de 3.000 dólares al mes, por persona (más o menos 21.000 bolivianos). Y acá, nosotros además pagamos una policía privada, vigilancia privada y seguridad privada mientras que los americanos se conforman solo con la pública que les brinda la policía.

En Bolivia, hasta enviamos a nuestros hijos a colegios privados y mira si serán pobres los de EEUU, que envían a los de ellos a las escuelas públicas las mismas que les prestan los libros de estudio, previendo que no tienen con qué comprarlos.

A veces, me asombra la riqueza de tenemos que somos capaces de pedir un préstamo cualquiera, pagando 24 % anual de intereses, como mínimo.

–  Eso, ¡Es ser rico, “¡Ninguno”, muy pero muy rico!!!

No como en USA, que apenas llegan al 7/8% anual (generalmente 7.8%), justamente porque NO están en condiciones de pagar más. Tengo algunos amigos de los países británicos, que me dicen que sus préstamos hipotecarios a 30 años, se otorgan del orden del 3% anual, o sea, que son más pobres aún.

Y, como evidentemente nos sobra el dinero, nosotros sí podemos efectuar pagos anuales de aproximadamente 2,500 Bs por concepto de eso que el gobierno llama Impuesto al Automotor, mientras que estos odiosos Imperialistas no pueden darse esos lujos y, cuando mucho, pagan $15 dólares anuales por el sticker, sin importar qué modelo de auto manejen. Pero claro, eso es para gente apretada de recursos, que no pueden erogar los enormes flujos que los bolivianos manejamos.

Saquemos cuenta y preguntémonos: ¿Quién es el rico, y quién el pobre?

Por último, más del 30 % de la población económicamente activa en Bolivia no trabaja – En los Estado Unidos, en cambio, sólo hay un 8% en la misma situación. ¿No te parece que el vivir sin trabajar es un lujo que sólo los ricos se pueden dar?

¡Vamos hermanos!, nos hemos quedado en Bolivia y no hemos buscado emigrar porque somos ricos. No nos olvidemos, que, a los funcionarios públicos del gobierno, de las gobernaciones de las alcaldías, les paga el pueblo un montón de sueldo, segundos aguinaldos. Sin contar coimas, sobreprecios, corrupción, etc. Y que también hay Jueces y otros etc., etc., que no pagan impuestos.

Como nos envidiarán los benditos yanquis, “Ninguno”. ¡¡Esto sí que es vivir en la riqueza!!

El silencio se apodero de “Ninguno” sin capacidad de reacción y ahí fue que VHC para terminar la tertulia, expreso lo siguiente:

Mira tu entorno, allí es donde está el campo propicio para comenzar a valorizarnos, para ser íntegros que es lo que el país necesita. Parece difícil, y sí…, es muy difícil… pero no imposible; eso sí: es solo para valientes, si tú eres uno de esos valientes, anótate en el libro de los que van a transformar la historia. Tenés un mandato que cumplir, porque ésta va ser tu herencia, tu legado para los que vienen, para las generaciones que van a estar esperando vivir un mundo mejor y eso depende de vos, de mí, de nosotros. Que así sea.

Seamos ricos de verdad, viviendo como los pobres imperialistas, de eso quiero encargarme, de darnos una oportunidad, quiero contar contigo “NINGUNO” porque juntos y unidos podremos rescatar Bolivia y sembrar futuro…

Y de esta manera se acabó la tertulia, pensando en las elecciones presidenciales y de gente como Víctor Hugo Cárdenas para tener una esperanza, pero como él nos dijo de entrada: Primero tenemos que hacer respetar nuestros derechos ciudadanos para poder ser pobres como los gringos.

Bolivia dijo ¡No!