Foto: (izq) senadora Carmen Gonzáles y (der) exministra Teresa Morales

Antes que pasara a manos del Estado, la empresa América Textil (Ametex) era una de las más grandes con 4.000 trabajadores. Su caída comenzó luego que el gobierno reemplazara el Atpdea de EEUU por mercados del ALBA (Brasil, Argentina, Uruguay, Venezuela y Cuba), cuya demanda se agotó rápidamente, instalando así la crisis financiera en la textilera.

Para entonces Ametex ya era una empresa quebrada y aun así el gobierno decidió comprar al dueño Marcos Iberkleid Ungerson, actualmente prófugo por un presunto enriquecimiento ilícito. No obstante la intervención estatal, la crisis continuó y –según la ministra Morales– debido al pago de 15 millones de dólares en beneficios sociales a los trabajadores que dejó el empresario.

No obstante esa situación, en un reporte optimista aseguró que Enatex subió sus ventas en 2,6 millones de bolivianos mensuales en 2012 y a ocho millones mensuales en 2014, mientras que el incremento de ventas alcanzó a 198%.

En la respuesta a la Petición de Informe Escrito N° 823/2016-2017 de 9 de agosto de 2016 solicitado por las diputadas Ana Costa Benavides y Rosé Marie Sandoval, la exministra Ramos con datos firmados enviados por el director ejecutivo de Senatex, Juan Milton Verástegui, dijo no tener conocimiento sobre dicho incremento en las ventas señalados por su antecesora.

SOFTWARE CUBANO

En mayo de 2013, Enatex y la compañía cubana Desarrollo de Aplicaciones de Tecnologías y Sistemas (Datys) firmaron un contrato de compra de software por un valor de 664.473 dólares americanos, siendo que el pliego de especificaciones fijaba un monto de 561.781 dólares.

Teresa Morales justificó la compra señalando que Enatex requiere de dicho software para optimizar su producción de textiles y que Cuba tiene una tecnología desarrollada. En diciembre de 2014, el dirigente Raúl Bautista, en medio del conflicto por salarios devengados, confirmó la compra por más de $us 600.000 y que no tenía uso porque ralentizaba el sistema de ventas y producción. “Se perdió mucha plata (en la compra)”, lamentó.

En el mismo PIE N° 823, las diputadas piden se informe cómo se realizó el proceso de adquisición de software para la maquinaria de la ex fábrica Enatex, cuáles fueron las especificaciones técnicas y cuál es procedencia. “No se realizó ninguna adquisición de software para la maquinaria”, respondió la entonces ministra Verónica Ramos.

La senadora Gonzales anunció que pese a la negativa del Ejecutivo por brindar información, la investigación continuará y no descarta un proceso penal por daño económico al Estado contra la exministra Morales.

fuente: Erbol y El Diario