Las recaudaciones planificadas para la gestión 2019 provenientes de regalías generadas por las operaciones mineras en Santa Cruz, ascienden a aproximadamente Bs 36 millones, que en un 85% son destinados a la Gobernación y el 15% a los municipios productores, en comparación a 2018 cuando fueron Bs 35,47 millones.

Hasta abril y según reportes del primer trimestre de la Secretaría de Hidrocarburos, Energías y Minas del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, el monto recaudado es de alrededor de Bs 9 millones.
Sin embargo, los factores climáticos (lluvias) de estos tres primeros meses obstaculizan las operaciones de explotación minera y por ende impiden recaudar mayores regalías.

Históricamente las recaudaciones suben en los últimos meses del año. De acuerdo al Gobierno nacional, la proyección establecida es que la recaudación de Santa Cruz sea de Bs 30 millones en 2019.

Este contexto es el resultado de la única competencia que tiene la Gobernación de Santa Cruz regulada por la Ley de Minería y Metalurgia N° 535 referida a toda la cadena de este sector, que corresponde a la etapa de comercialización: control, administración y percepción de las regalías mineras cuando los minerales son vendidos por los productores, ya sea a los mercados interno o externo.

A raíz de esta capacidad es que en la Secretaría de Hidrocarburos, Energías y Minas existe una Dirección de Hidrocarburos y Minas y también hay un programa de fiscalización (de oficio, por denuncia y de transporte y actividades ilegales) para el pago correcto de las regalías al departamento. Otras entidades nacionales son las encargadas de entregar concesiones y dar permisos de explotación y exploración.

En ese afán de autonomía por realizar un uso eficiente y de la mejor manera de las competencias de la Gobernación en su trabajo de fiscalización, la Ley N° 535 también menciona y aclara que las gobernaciones deben utilizar, en lo posible, un software propio dejando de usar el software del Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom).

Esta entidad pública – descentralizada es dependiente del Ministerio de Minería y Metalurgia, encargada de la regulación y control de las actividades de comercialización interna y externa de minerales y metales en el Estado Plurinacional de Bolivia. El Senarecom otorga el Número de Identificación Minera (NIM), que es un registro obligatorio y requisito básico para la comercialización interna y exportación de minerales y metales.

Los actores productivos mineros (cooperativas, empresas privadas y empresas estatales) que explotan, procesan, funden y comercializan minerales y metales están obligados a obtener el NIM.
También concede el Número de Identificación de Agente de Retención (NIAR), que registra a todas las personas naturales o jurídicas que realizan actividades de manufactura o elaboran productos industrializados en base a minerales y metales.

12 son las empresas formales de minería registradas por la Gobernación cruceña que explotan en diversas zonas del departamento oriental.

Informe

En su accionar institucional, Senarecom, a finales de mayo, sentó presencia en el municipio de San Ramón en Santa Cruz, con la apertura de una oficina regional.

La repartición iniciará las actividades con el objetivo de mejorar el control de la comercialización de minerales y metales, asimismo, se controlará a los operadores mineros y verificará que cuenten con el NIM y la declaración de transacciones de compra y/o venta de minerales y/o metales. Comenzará talleres de socialización acerca del registro y control, atribuciones del Senarecom, NIM, Formulario M-02 y M-03 dirigido a operadores mineros, cooperativas y otros.

Según Herland Solíz, secretario de Hidrocarburos, Energías y Minas de la Gobernación cruceña, existen 12 empresas mineras formales con las que se tienen contactos fluidos que entregan reportes de regalías, libros de compra – venta y cuantificación de las ventas.

Por otro lado, Solíz afirmó que en este primer trimestre se realizaron 35 inspecciones a las concesiones mineras, cumpliendo un objetivo trazado a partir de 2014, que es realizar 100 inspecciones por año a las concesiones mineras, siempre buscando nuevas zonas de explotación y algunas que no producían.

Denuncia que Senarecom no proporciona datos departamentales de la producción de minerales porque “sólo lo hace en grandes escalas, en La Paz, Oruro y Potosí”.

Agrega que en Santa Cruz es como si no funcionara la oficina de Senarecom y resalta que el departamento es el que más ha recaudado regalías, en términos de crecimiento y proporción en el ejercicio de competencias de fiscalización de las concesiones mineras. “Somos el único departamento que tiene un software, que no se está utilizando, para cobrar sus propias regalías”, puntualiza Solíz.

Las actividades del sector minero cruceño, si bien menores en comparación a la gran escala de los departamentos occidentales como La Paz, Oruro y Potosí, también registra extensas potencialidades. Los yacimientos mineralógicos, tanto metálicos como no metálicos, en la parte del precámbrico tienen un área de 220.000 Km2 abarcando a los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando, sin contar lo que se tiene en la parte oeste y norte de Santa Cruz que contienen yacimientos no metálicos de gran dimensión, especialmente en arcilla y áridos.

En la actualidad sólo se tienen desarrollados dos yacimientos de oro y cobre, uno ubicado en San José de Chiquitos a cargo de la Empresa Minera Paitití (Emipa) y el otro en San Ramón de la empresa Goldmaining. También se tiene explotación de oro y tantalio en poca escala a cargo de empresas unipersonales y cooperativas mineras.

En otras áreas como en la provincia Germán Busch se tiene la explotación de piedras semipreciosas a cargo de la empresa Metales y Minerales del Oriente, que exporta piedras talladas y comercializa al mercado interno.

Según el ingeniero geólogo, José Padilla, la mayor producción está en los minerales no metálicos como ser la explotación de áridos en el Río Piraí, Abapó, Yapacaní, etc. Otro rubro importante del sector no metálicos son las diferentes arcillas que se tiene al oeste del departamento y que son explotadas por las industrias de cerámicas como Cerabol, Faboce, Clarimar, Cerámica Norte Tiluchi y otras de menor escala, que generan un gran número de mano de obra y transporte. Por otro lado están los yacimientos calcáreos de gran extensión en la provincia Germán Busch donde se instaló la fábrica de cemento Itacamba.