NEW YORK TIMES lo nombró como el tercer mejor destino turístico para visitar

La conquista española trató de poner patas arriba a la Amazonía en su búsqueda febril de El Dorado, ese sitio legendario lleno de maravillas y riquezas en cuya persecución desquiciada abrieron caminos y fundaron ciudades en medio de la selva, pero no consiguieron nada.

No, ellos no lo consiguieron, fueron los benianos quienes finalmente encontraron ese lugar de leyenda que siempre estuvo ahí y se lo entregaron al mundo sin moverlo de su sitio.

Ese Dorado encontrado es hoy Rurrenabaque, en donde la fuente de admiración no son los quilates del oro soñado por los conquistadores, sino la exuberante belleza y riqueza natural de un municipio amazónico que ha gestionado tan bien aquel tesoro de flora y fauna silvestre, que en enero fue portada mundial cuando el New York Times nombró a Rurrenabaque como el tercer mejor destino turístico para visitar en 2020, sólo superado por la ciudad de Washington y las Islas Vírgenes Británicas.

La historia fue ésta: El 9 de enero el ministro de la Presidencia, el beniano Yerko Núñez, dio esa noticia en conferencia de prensa. Si bien la cartera de Estado de Núñez no tenía nada que ver con este asunto turístico, su condición de exalcalde de Rurrenabaque (lo dice en su presentación de Twitter) explicaba el por qué de su interés por publicar el evento. Y se agradece.

De esa conferencia se colgaron los medios del país, pero nosotros quisimos ir más allá y encontramos la nota original. En el ranking titulado “51 Lugares para ir este 2020” publicado en el NYT, la periodista Nell McShane Wulfhart describe a Rurrenabaque :“El pequeño pueblo de Rurrenabaque es la puerta de entrada a una parte exuberante del noroeste de Bolivia, ideal para los turistas apasionados por apoyar los esfuerzos hacia la sostenibilidad y proteger las especies en peligro de extinción.

Bolivia acaba de ganar un premio al Mejor Destino Verde de World Travel Awards por sus esfuerzos para hacer que toda esta región, repleta de cascadas rugientes, vida silvestre rara y hogar de muchos grupos indígenas; sea sostenible al lanzar programas para el ecoturismo. Aquí los visitantes encontrarán el parque Madidi, una de las áreas protegidas con mayor biodiversidad del mundo; y Rhukanrhuka, un área de selva tropical y praderas naturales casi tan grandes como Yellowstone.

En junio de 2019, el gobierno municipal de Reyes designó a Rhukanrhuka como un área protegida para poder conservar los monos titi en peligro de extinción, los delfines rosados de río y otros animales salvajes raros”.

Como se ve, es un paraíso recuperado digno de ser visitado.