Foto: Mauricio Ayala, del proyecto minero Río Dorado.

Dentro de un panorama minero como el nacional, donde muchos emprendimientos optan por la informalidad, Río Dorado marca la diferencia con su apuesta por la estricta legalidad, la responsabilidad social y la tecnología amigable con el medio ambiente. Es parte de un nuevo modelo para la minería boliviana.

Gracias a las regalías generadas, el Presupuesto Operativo Anual (POA) del municipio de San Ramón aumentó en más de 2 millones de Bs., a lo que hay que sumar las múltiples iniciativas de responsabilidad social (RS) impulsadas en la zona por Río Dorado.

“Pusimos el ascensor para El Mirador (principal atractivo natural del lugar), ayudamos a llevar energía eléctrica, colaboramos en las gestiones para que se aprobara un hospital de tercer nivel, realizamos campañas semestrales de fumigación para prevenir enfermedades como el dengue, cubrimos el 80% del costo del sistema de bombeo de agua potable y en Navidad regalamos juguetes para una gran cantidad de niños”, enumera Ayala. El fundador y principal accionista de la empresa remarca que toda la producción fue vendida a la Empresa Boliviana del Oro, de carácter público, cumpliendo a cabalidad con la normativa del país.

El nuevo proyecto de la empresa se desarrolla en la isla de Oro Blanco, sobre el río Beni, en el norte amazónico de Bolivia. Allí, Río Dorado ha comenzado trabajos preliminares para explorar las posibilidades de extracción del metal precioso, en base a un permiso de largo plazo emitido por la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM).

De acuerdo a las regulaciones bolivianas, se procedió en primera instancia a la consulta previa con la comunidad más cercana al lugar, Palmira (departamento de Pando), a través de un sociólogo enviado por las instancias oficiales. Esta consulta sirvió para constatar las principales necesidades de los pobladores, en función de las cuales la empresa asumió importantes compromisos en materia de proyectos de salud y educación.

“El principal compromiso es la generación de trabajo, ya que la gran mayoría de los operarios serán del lugar. De esta forma estamos llevando empleo, para que los pobladores no tengan que irse lejos de la comunidad y de sus familias en busca de fuentes de trabajo”, remarca Mauricio Ayala.

Aunque la AJAM estableció que otra comunidad, Cachuela Esperanza (en el vecino departamento del Beni), no era objeto de consulta previa por no ser circundante al área y no contar con su delimitación territorial legalizada, Río Dorado de todas formas asumió compromisos de responsabilidad social con sus pobladores.

“Aunque no exista obligación jurídica, nosotros asumimos una responsabilidad moral. Para comenzar, vamos a cambiar los equipos de bombeo que dotan de agua potable a Cachuela Esperanza, ya que los actuales se encuentran totalmente deteriorados”, señala el directivo de la empresa.

Gobernación del Beni y AJAM reafirman seguridad jurídica para el proyecto

Por su parte, el Director de Fronteras del Gobierno Departamental del Beni, Cristian Taboada, destacó que empresas como Río Dorado “vengan a contribuir con la zona” y subrayó que la Gobernación “da toda la seguridad jurídica para las inversiones”.

Taboada dijo que la empresa ha sido evaluada positivamente en las inspecciones realizadas, tanto en materia ambiental como migratoria, constatándose que el personal chino temporal tiene toda la documentación correspondiente.

Sobre esto último, Mauricio Ayala resalta que este personal tiene la única finalidad de ensamblar la maquinaria y capacitar en su manejo a los operadores bolivianos, que son quienes en definitiva llevarán adelante la explotación.

Al igual que la Gobernación del Beni, la AJAM, principal reguladora sectorial de la minería, ha reafirmado el marco de completa seguridad para la inversión que viene realizando Río Dorado.

Cero mercurio

Ayala explica que, una vez que finalice el periodo preliminar exploratorio, de unos cuatro meses, llegará a Oro Blanco maquinaria de mayor volumen para iniciar la fase de extracción.

“Tenemos tecnología de punta, amigable con el medio ambiente y que cumple con los estándares del Convenio de Cero Mercurio para el 2020 que ha firmado el gobierno boliviano”, indica.

Y concluye: “Nos enfocamos siempre en proyectos acompañados de innovación tecnológica que asegura la eficiencia productiva y responsable con el medio ambiente, para ser referentes en este tipo de proyectos en nuestro país”.

Nuevo modelo minero

Varios analistas consideran que la minería con responsabilidad social y ambiental, de la que es modelo Río Dorado, configura un paradigma a seguir a nivel nacional. La cooperación Estado-empresa en el desarrollo minero puede ser fundamental en los próximos años, para contrarrestar la desaceleración de los precios internacionales de los hidrocarburos.

Para terminar de consolidar este impulso al desarrollo sólo falta la aprobación en la Asamblea Legislativa Plurinacional de este proyecto, que ya está en agenda de las instancias parlamentarias bolivianas.

Otros datos de la empresa

Río Dorado tiene oficinas en las ciudades de Santa Cruz y La Paz, y es considerada una de las empresas mineras de mayor formalidad jurídica, responsabilidad social y vocación de cuidado ecológico en sus zonas de acción.

Fuente: http://estotambiensucede.com