En 2017, 18 mil empresas realizaron el registro de su matrícula de comercio en Bolivia, 71 por ciento menos de las que se inscribieron en 2013, cuando la cifra fue de más de 65 mil empresas, según datos de Fundempresa a junio de 2018.

La disminución de registros coincide con el año en que el presidente Evo Morales promulgó, por primera vez, el pago del segundo aguinaldo a los trabajadores del sector público y privado, apoyado en el nivel de crecimiento económico sostenido que alcanzó Bolivia.

Sin embargo, los empresarios coinciden en que la reducción también se debe a la presión impositiva, la carga laboral, la falta de fomento al sector privado y la falta de nuevas políticas públicas.

“Hay normativas regulatorias que han ido generando mucha contracción y otros aspectos son las pérdidas de mercados. Los mercados se han ido reduciendo toda vez que la ausencia de los ingresos por hidrocarburos ha tenido efecto y la demanda agregada se ha reducido”, indicó el presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), Javier Bellot.

Añadió que son varios aspectos que dificultan la creación de nuevas empresas y el doble aguinaldo termina siendo “un detonante”. “La carga social es uno de los detalles que está generando muchas dificultades a las empresas legalmente establecidas, pero no necesariamente es sólo eso”, indicó.

Durante la gestión 2017, 5.837 empresas se inscribieron en el departamento de Santa Cruz, frente a las 19.133 empresas registradas en 2013. En la gestión 2013, en el departamento de La Paz se inscribieron 16.552 empresas, frente a los 5.739 registros de 2017. En Cochabamba, hubo 3.407 registros en 2017, frente a los 11.441 de 2013.

Por su lado, el analista económico Pablo Cuba sostuvo que la mayor parte de las empresas que cierran en el país se dedican a la informalidad, lo que termina perjudicando a los empresarios y a la economía nacional.

“La carga social los saca fuera de la competencia, de los pocos márgenes de utilidad, y prefieren vivir en la informalidad. Las diferencias tan grandes que vivimos en Bolivia es porque las empresas están pasando a la informalidad”, manifestó.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), Bolivia tiene la economía informal más grande del mundo. En un documento de trabajo titulado “Economías sombrías en todo el mundo: ¿qué aprendimos en los últimos 20 años?”, en el que se estudiaron 158 economías, el país obtuvo un porcentaje de 62,3 por ciento, seguido de Zimbabue, con un 60,6 por ciento.

La presidenta de la Cámara departamental de la Pequeña Industria y Artesanía Productiva Cochabamba (Cadepia), Luz Mary Zelaya, manifestó que el registro de matrícula en Fundempresa ya no es preponderante para sacar un NIT. Atribuye a ese factor la disminución de registros.

Sin embargo, indicó que, en lo que va del año, por lo menos cuatro de sus afiliados cerraron sus negocios. Zelaya afirmó que quienes abandonan negocios legalmente establecidos sólo se van al comercio informal.

Fuente: Los Tiempos