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Acciones oportunas

Oruro se adelantó en una semana al resto del país en tomar medidas contundentes frente al COVID-19, entre ellas la suspensión de actividades escolares. Siete días claves para evitar la escalada de la pandemia, ganar tiempo para invertirlo en reforzar el sistema de salud y generar consensos mínimos en la sociedad para implementar una cuarentena general y sostenible. Tiempo igualmente valioso para conocer e informarse sobre las dinámicas del contagio y progresivamente ir tomando las medidas pertinentes.

Hoy, ese mismo sentido de oportunidad, está haciendo que las autoridades orureñas se avoquen al diseño de un plan de continuidad, basado en un diagnóstico socio-económico, para prolongar la cuarentena hasta el 15 de abril, fecha establecida por el Gobierno Nacional (la departamental inicialmente había sido fijada hasta el 31 de marzo) mitigando hasta donde sea posible los impactos sobre la economía departamental, atendiendo las necesidades de sectores vulnerables y preservando la cohesión social lograda hasta ahora.

Gobernanza

Hay coincidencia en que el armado de un esquema de gobernanza, mínimo y de emergencia, pero oportuno y efectivo, fue el principal factor para alcanzar los resultados positivos que muestra Oruro hasta el día de hoy. Este esquema de gobernanza se basó, principalmente, en los siguientes factores:

  • Coordinación y colaboración

Las decisiones de emergencia asumidas desde un primer momento fueron coordinadas entre las principales instituciones públicas del departamento, con el liderazgo de la Gobernación y el Gobierno Municipal de la ciudad de Oruro, se pudieron legitimar y viabilizar medidas de consenso con todos los representantes de los sectores sociales: alcaldes, gremiales, choferes y vecinos, entre otros.

De esa manera, la coordinación entre actores diversos y a partir de ello el diseño de una agenda compartida fue, según el Gobernador orureño, la clave para que las acciones asumidas tuvieran el impacto buscado. Igualmente, nada hubiera sido posible sin la generación de consensos mínimos con los principales actores regionales y a partir de ello alcanzar una fuerte e imprescindible cohesión social.

  • Accionar descentralizado

La determinación de las autoridades de suspender las clases y declarar una cuarentena general en su momento fue cuestionada por las autoridades del Gobierno Central, pero Oruro hizo prevalecer su autonomía municipal y sobre todo una clara visión sobre sus prioridades: la vida está por encima de una consulta administrativa.

Haber actuado con una visión descentralizada desde un primer momento fue clave para la gestión de la crisis, pues posibilitó tomar decisiones oportunas y acordes a las peculiaridades del departamento.

  • Capilaridad territorial

Oruro posee 16 provincias y 35 municipios, mayormente rurales, y dos puntos fronterizos con Chile (Pisiga y Tambo Quemado) que constituyen localidades neurálgicas para el flujo de personas y la introducción al país de mercaderías procedentes de puertos chilenos.

Frente a ese cuadro complejo de administración territorial y que sin duda constituye un gran desafío para las acciones de emergencia, la Gobernación activó un plan de coordinación territorial, movilizando las capacidades propias de cada municipio y, en muchos casos, supliendo deficiencias de algunos de ellos, por ejemplo, reforzando con volquetas de la gobernación el transporte y comercialización de productos de primera necesidad. Es decir, se actuó con una visión integral del territorio.

Comunicación

El Alcalde Municipal de Oruro, en una entrevista, graficó muy bien la estrategia de comunicación asumida: “Les dijimos la verdad y la información que dimos fue cruda. Les dijimos con agresividad lo que podría pasar: no poder ver a sus familiares si enfermaban y si se morían, no podrían ni velarlos. Fueron mensajes agresivos que fueron más allá de la concientización y llegaron al temor, pero parece que eso sirvió”.

Adicionalmente a las acciones de comunicación (spots televisivos y radiales, mensajes de personalidades de la cultura y el arte) se hicieron otras de carácter educativo como, por ejemplo, simulacros públicos de cómo tratar un eventual caso de COVID-19 y demostraciones para tomar las medidas adecuadas en las filas ante entidades financieras o lugares preestablecidos de abastecimiento.

Eficiencia

El departamento de Oruro tiene similares y, en algunos casos, más precarias condiciones en su sistema de salud y en su logística para el abastecimiento de la población que el resto del país, sin embargo, fruto de los niveles de coordinación y colaboración alcanzados se hizo una gestión y uso eficiente de la escasez, es decir se aplicó el principio de “mucho con poco”. Eso solo es posible cuando prima la colaboración.

Resultados

Oruro ingreso a la cuarentena departamental con 8 casos probados de COVID-19, hasta el día de hoy no se reportó un nuevo caso, uno de los iniciales ya está curado, habiendo dado negativo a los dos análisis de rigor y otros tres pacientes están próximos a lograr esa condición. Es decir, no solo se logró el tan ansiado “silencio epidemiológico” sino que se avanzó significativamente en la curación, logrando con ello, una experiencia que es inapreciable en las actuales circunstancias.