Foto: Ronald Nostas, presidente del empresariado privado

El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Ronald Nostas, afirmó que el modelo económico implementado precisa ajustes pues está impidiendo el desarrollo del sector privado. Observó excesivas restricciones, política laboral y salarial inestable y contraria al empresario, presión tributaria, inseguridad, burocracia perniciosa entre otros aspectos que generan incertidumbre al momento de ejecutar inversiones.

ORTODOXIA

Nostas en una entrevista con ANF afirmó contrariamente, a lo señalado por el nuevo ministro de Economía Luis Arce, que la aplicación ortodoxa del modelo actual dejó temas pendientes como el contrabando, informalidad, burocracia, falta de diversificación e industrialización -esto último recién se empezó a encararse-, además de la política salarial, los déficit gemelos, entre otros.

El vicepresidente de la CNC, Rolando Kempff, observó que el modelo económico del Gobierno se basó en la “eficiencia” de la inversión pública para lograr crecimiento, lo que se constituye en un serio problema, aunque destacó el avance, “en infraestructura y la inclusión de sectores productivos”.

Al respecto, el expresidente de CAF, Enrique García dijo que, “los vientos han cambiado y que el país debe ir hacia un ajuste y esto significa realizar actividades que incentiven la educación del siglo XXI, es decir, mayor tecnología, innovación, nuevos productos, mercados y una acción mucho más decisiva en los agentes pri­vados en la economía”.

INDICADORES

El líder empresarial advirtió el pasado martes que, “cuando hay indicadores que apuntan a una transición de ciclo y contexto, es indudable que el modelo precisa de ajustes que permitan sostener el crecimiento e impulsen una nueva forma de producir riqueza, pero no solamente desde el Estado”.

AÑO ELECTORAL Y PRESIÓN FISCAL

En una entrevista con ANF, Ronald Nostas dijo que en un año electoral la mayor preocupación de la empresa privada es que el Gobierno siga con la política de presión al sector privado, a través de medidas regresivas y muy perjudiciales como los segundos aguinaldos, el acoso impositivo y la política laboral inequitativa. “Nos preocupa que se mantenga la negativa obstinada a realizar ajustes al modelo económico, lo que seguirá incidiendo en una mayor precarización de las regiones de menor crecimiento, un aumento de la informalidad y un trato desigual y discriminatorio contra el sector empresarial”, sostuvo.

El representante de la CEPB insistió que si el modelo está impidiendo el desarrollo del sector privado, lo que hace es dificultar la formalización de la economía y el empleo, afectar la inversión, constreñir a la industria manufacturera; precarizar a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y mantenernos en el ciclo de las materias primas no renovables.

Enrique García, quien presidió la CAF un cuarto de siglo, explicó que Bolivia no debería contentarse con crecer al 3 o 4 por ciento con el mismo mode­lo. Tiene que crecer en forma permanente al 5 o 6 por ciento, pero con un modelo de transfor­mación productiva, donde las ex­portaciones no tradicionales son un factor decisivo y no solamen­te con las tradicionales (sin minerales ni gas natural). “Las estadísticas muestran que todavía más del 70 por ciento de las exportaciones están concen­tradas en minerales, gas y petró­leo. Eso no está bien”, dijo.

Con datos de ANF y El Diario