Bolivia cerrará la gestión nuevamente con déficits gemelos (fiscal y comercial) y con menores reservas internacionales, a pesar del alza de precios de los productos básicos en el mercado internacional. Ante este escenario, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (Ibce) planteó al Gobierno un “golpe de timón” para volver al superávit comercial y apuntalar las exportaciones no tradicionales (sin gas, ni minerales) y revertir la acelerada pérdida de reservas que llegó en el último trienio a $us 3.000 millones, además de restituir los equilibrios del manejo fiscal del país.

A pesar de los indicadores negativos, el presidente del Ibce, Reinaldo Díaz Ibce señaló que el “punto de inflexión” para la economía nacional se dio en la presente gestión, ya que se frenó en parte la desaceleración, registrada en los últimos años.

ALTIBAJOS

Sin embargo, el repunte del crecimiento del Producto interno Bruto (PIB) tiene que ver con un mejor desempeño de su sector externo. Explicó que el producto económico registró expansiones de 6,8% el 2013; 5,5% el 2014; 4,9% el 2015; 4,3% el 2016 y 4,2% en 2017.

Por su parte el gerente de la entidad privada, Gary Rodríguez recordó que Bolivia registró déficits consecutivos de 843 millones de dólares (2015), de 1.305 millones (2016) y de 970 millones (2017), cuyos indicadores provocaron la caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Banco Central por más de 3.000 millones en el último trienio.

El aumento del valor de las exportaciones de hidrocarburos, minerales y productos no tradicionales ayudó a disminuir la brecha comercial este año. Las exportaciones en 2018 se acercarán a 9.000 millones de dólares, mientras que las importaciones estarán por el orden de los 9.500 millones, con una brecha comercial de alrededor de 500 millones.

FUENTE: EL DIARIO