Con el propósito de conectar a miles de niñas y niños del país con voluntarios Tigo, la compañía de telecomunicaciones desarrolla el “Desayuno Navideño”. Esta iniciativa, a cargo de voluntarios de la misma empresa, no solo busca llevar el espíritu navideño a pequeños que viven en centros de acogida y en situación de calle de diferentes ciudades, sino también, fomentar valores de amor, solidaridad, empatía y amistad.

“Sin darse cuenta, quienes nos enseñan de solidaridad y agradecimiento son los mismos niños, al disfrutar y compartir con tanta ilusión esta pequeña sorpresa que les preparamos”, comenta María Angélica Ruiz, jefe de Responsabilidad Corporativa de Tigo. “Ellos nos recargan de energía y amor para continuar trabajando con mucho compromiso por una Bolivia conectada y con oportunidades”.

Aproximadamente 1.500 niños y niñas del país, de entre 5 y 12 años, participan de esta jornada solidaria. El desafío es por estaciones, donde primero los voluntarios, niñas y niños, se conocen más a fondo en el acto de bienvenida. Las siguientes estaciones están relacionadas a actividades como escribir una carta a Papá Noel y lectura de cuentos que son parte del programa Conéctate Seguro, con el objetivo de fomentar el uso responsable y creativo del internet.

En las siguientes estaciones, solo se necesita ganas para reír y disfrutar con juegos como carreras de sacos, concurso de reventar globos en equipos y la búsqueda del tesoro. Para cerrar con broche de otro, la octava será la estación musical amenizada por una batucada para motivar a los niños a bailar y expresarse con el cuerpo. La actividad finaliza con regalos para cada uno de estos pequeños invitados especiales.

Acción Tigo es el nombre del voluntariado de nuestros colaboradores que acompañó a esta actividad. Cochabamba fue la primera ciudad en realizar el Desayuno Navideño de Tigo y la iniciativa se replicará en Santa Cruz, La Paz, El Alto, Trinidad, Sucre, Oruro, Potosí y Tarija.

“En Tigo promovemos que nuestros voluntarios corporativos vivan una jornada de entrega al otro de una manera experiencial y con valores que enriquecen su desarrollo integral, familiar, laboral y social”, explicó Ruiz.