Teófilo Caballero expresidente del Colegio de Economistas, es economista con una Maestría en Finanzas.


Las remesas se han convertido en un importante flujo de ingresos de divisas para el país desde hace 14 años. Estos recursos que envían nuestros compatriotas bolivianos que salieron del país en busca de mejores días y mejores empleos que le permitan subsistir y  mejorar su calidad de vida son un importante soporte económico para la estabilidad económica de Bolivia.

Los datos son elocuentes;  el 2017 las remesas recibidas por Bolivia alcanzaron la suma de $us. 1.289 millones mientras que la Inversión Extranjera Directa Neta (IED) fue apenas de Sus. 725 millones.

Los recursos recibidos por remesas en  la ultima década supera los $us. 11.000 millones, o sea mas que superior a toda nuestra deuda externa que hasta noviembre de 2018 alcanzó a $us. 9.948 millones.

Las remesas de nuestros compatriotas héroes que trabajan en el extranjero también han sido fundamentales para apuntalar las Reservas Internacionales Netas del Banco Central de Bolivia (BCB) ya que han contribuido a que su reducción quede atenuada en forma más lenta.  Por ejemplo,  el 2017 las RIN alcanzaron a Sus. 10.261 millones,  si le deducimos el monto de remesas recibidas, las mismas hubieran sido solamente de $us. 8.972 millones.

De acuerdo con información del BCB las remesas oficiales recibidas por Bolivia por la gestión 2018 hasta noviembre, ascienden a $us. 1.145,5 millones. Monto mayor a los $us. 1.000 millones que el Gobierno pretende endeudar a Bolivia con la emisión de nuevos Bonos Soberanos en los mercados internacionales en esta gestión 2019. El mismo ya está incluido y aprobado en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2019.  Un nuevo regalito para los bolivianos,  aunque millones lo desconocen todavía,  y otros nunca se van a enterar.

A pesar que la crisis en muchos países de Europa fue demasiado fuerte,  y también en USA (los dos principales países de donde se reciben remesas son España y USA respectivamente),  se observa hoy una ligera recuperación,  las remesas recibidas por Bolivia mantuvieron una tendencia estable en alrededor de $us. 1.100 millones, importante recursos que sirvieron para sostener a miles de hogares de Bolivia ante la ausencia de empleos estables en nuestro país, a pesar que las “cifras oficiales” indicarían otros resultados.  Las mismas han servido para pagar deudas con el sistema financiero, financiar gastos diarios de alimentación, transporte, salud, educación y vestimenta de los hogares bolivianos.

Aunque también hay que reconocer que en miles de hogares bolivianos la ausencia de uno o los dos progenitores ha provocado una ruptura del hogar, niños criados con familiares cercanos o terceras personas, muchas veces maltratados o vejados,  o jóvenes de hoy (niños ayer) que han perdido el sentido de la vida, no se han capacitado ni se han preparado para el futuro debido al dinero fácil.   Ese es el costo social el que hoy afrontan muchos hogares de estos compatriotas que se fueron del país buscando mejores días y mejores ingresos.