Análisis de Enrique Urquidi Hodgkinson exsenador y exprefecto de Chuquisaca


 

En 1875, Miguel Suarez de Arana recibió del gobierno de Bolivia la concesión de un vasto territorio en la frontera con Brasil y Paraguay, para ser colonizado dentro de la política de los Territorios de Colonias que buscaba establecer la soberanía nacional en territorios alejados donde el Estado no tenia presencia ni posibilidades de desarrollarlos. A cambio de esta concesión, el consecionario debía construir caminos, escuelas y otros servicios y recuperar sus inversiones con la explotación de los recursos naturales de la zona.
Miguel Suarez de Arana fundó el 10 de noviembre de 1875, en las orillas de la laguna llamada Cáceres Puerto Suarez, en su visión de llegar desde allí a las aguas del río Paraguay.
Después de muchos sufrimientos y enorme esfuerzo, construyendo un camino hacia la capital Sucre, y empezando a exportar algunos productos por el río Paraguay, la mezquindad y envidia típicas del alto peruanismo, complotaron con políticos corruptos para entorpecer la labor de MSA hasta rendirlo con la muerte en 1893
La obra trunca de este pionero fue la inspiración para que un sobrino nieto de MSA, se decidiera por hacer realidad un puerto boliviano que utilice la hidrovia Paraguay – Parana y es así como Joaquín Aguirre emprendió su aventura comprando la propiedad Buena Vista a las orillas del canal de Tamengo, territorio boliviano que comunica con el río Paraguay. Después de estudiar las posibilidades vio que era factible dragar el canal y abrir la comunicación con el río Paraguay. En 1984 Joaquín Aguirre Lavayen – JAL contrato con sus propios recursos una draga que había completado unos trabajos en Corumba. Y así fue fue como se abrió la comunicación fluvial a la hidrovia y a través de ella al océano Atlántico y el mundo.
JAL trabajo incansablemente en su proyecto, reuniéndose con autoridades brasileñas, paraguayas y bolivianas, con organismos internacionales y empresarios bolivianos, y este esfuerzo llamo la atención del Banco Mundial y de un consultor que vino a Bolivia para ver que se podía hacer para sacar al país de la miseria, después de reunirse con JAL , David Morawetz presento una recomendación al BM que fue la base para el programa
THE LOW LANDS OF BOLIVIA
que consideraba el desarrollo agroindustrial de Santa Cruz con la posibilidad real de exportar la producción a través de la hidrovia.
Esto fue fundamental para el financiamiento inicial que dio la CAF, el apoyo a la agroindustria que dio el gobierno de Bolivia y el desarrollo exponencial que tuvo el cultivo de la soya y su industrialización.
Puerto Aguirre, que funciona con la razón social de Central Aguirre, opera en la central granelera a través de Carguill, que es la empresa comercializadora de granos más grande del mundo y en el puerto petrolero con la empresa Williams Brothers.
Hoy operan además de Puerto Aguirre, Gravetal y Jennefer, con un volumen de un millón de toneladas de exportación y 600.000 tons. de importaciones. Igualando al volumen de exportaciones por el puerto de Antofagasta que es el de mayor volumen de las exportaciones bolivianas por el Pacifico.
Se habla todos los años del mar, alguien se acuerda de que tenemos una salida real por la hidrovia?
Cada vez hablan sin ningún conocimiento del proyecto de Puerto Busch, ignorando que funcionan tres puertos bolivianos en la hidrovia y que toda la exportación de soya sale por esa vía.
Alguien se acuerda que gracias a Joaquín Aguirre Lavayen ha sido posible esta salida al mar y el desarrollo agroindustrial de Santa Cruz?
Sigue la demagogia y el eterno lamento boliviano, sigue el discurso demagógico de prometer una salida soberana al mar a pesar de la estrepitosa derrota en La Haya.
Es tiempo de mirar adelante y seguir el ejemplo de patriotas de verdad como Joaquín Aguirre Lavayen que le volvió a dar una salida al mar a Bolivia.
23 de marzo de 2019