> La falta de presencia privada en el sector disminuyó el potencial gasífero del país, y el poco trabajo realizado por la estatal petrolera ratificaron que los negocios en energía requieren de la participación empresarial, debido al capital que poseen y la tecnología


Los pocos pozos en explorar, la baja inversión que se destina a esta tarea, la dependencia de un resultado, Boyuy X 2 y la tendencia a reducir la producción siembran incertidumbre sobre el futuro del sector de hidrocarburos, de acuerdo con la interpretación de muchos especialistas de energía.

En su momento, el exsecretario de Hidrocarburos de la Gobernación de Santa Cruz, José Padilla, dijo que por lo menos la inversión en exploración y explotación debería alcanzar la suma de 10.000 millones de dólares anuales.

Sin embargo, los presupuestos presentados por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no pasaban los 2.000 millones de dólares anuales, y para la exploración siempre fue menor a comparación de la explotación.

En esa línea, el consultor privado en energía Boris Gómez Úzqueda también sostuvo que por lo menos para la perforación de pozos los costos varían, dependiendo de la profundidad, que puede ser desde 50 millones de dólares a más de 150 millones.

También sugirió que debía implementar un plan de hidrocarburos con mayor participación del sector privado, debido a que este tiene el capital y la tecnología, mientras que la estatal petrolera no cuenta con estos recursos.

DEPENDENCIA

Por su parte, el exministro del sector de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli, en entrevista en el canal universitario, el pasado fin de semana, lamentó que los bolivianos y las autoridades dependan de la perforación de un pozo, el Boyuy X 2, en Carapari, Tarija.

Mientras los especialistas en el sector, el exministro Álvaro Ríos y el exvicepresidente de la estatal petrolera Hugo del Granado, señalaron que ese pozo no habría dado los resultados que las autoridades nacionales esperaban.

Medinaceli sostiene que las buenas noticias se difunden inmediatamente, mientras que si los resultados son negativos, la información demora en brindar las autoridades del sector de hidrocarburos.

POZO

Medinaceli critica que el país esté atento a un pozo. “Todos estamos pendientes de un pozo y de una perforación, y esto no habla bien de un país que se llama petrolero, gasífero; un país de esta característica tiene muchos pozos en exploración y explotación”, apuntó.

A criterio de Medinaceli, esa situación nos muestra una situación frágil del sector de hidrocarburos, que también se refleja en una disminución en la producción así como en la venta a mercados externos, Brasil y Argentina.

Además, sostiene que aunque el pozo Boyuy o Boico o Margarita Profundo se perforen este año, no se solucionará el problema de producción de esta gestión y de los próximos años.

NEGOCIO PRIVADO

Por otra parte, Gómez Úzqueda sostiene que “mucho estado y poco mercado lograron resultados no satisfactorios en el país” en tema de energía e hidrocarburos, y una muestra es la baja producción y la reducción de los mercados.

“Les guste o no a los ultraambientalistas y a los de ideología izquierdista, el capitalismo liberal en los negocios de energía (tiene resultados); es decir, la poca intervención del Estado y el mucho empuje del mercado, han desplazado las visiones proestatistas y populistas en el manejo de la industria”, explicó.

El especialista indicó que “América Latina se equivocó, una vez más, con sus nacionalizaciones e imposiciones de visiones estatistas/populistas/socialistas en el rubro”.