Washington, Mayo, 2, 2019 – Análisis de Erick Foronda, periodista boliviano en Estados Unidos.


El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nominó hoy como embajador en Colombia a Philip Goldberg, el embajador que fue expulsado -sin argumentos- por Evo Morales, pero recibido en Cuba por Raúl Castro.

Goldberg se fue de Bolivia de una manera insólita. Fue acusado de conspirar contra Morales, quien anunció su determinación ante una concentración de afiliados al MAS. Goldberg se encontraba en ese mismo momento reunido con el canciller David Choquehuanca, quien tampoco conocía la decisión de la expulsión del Embajador de Estados Unidos. El Embajador Goldberg tuvo que explicar a Choquehuanca el procedimiento que debía seguir para comunicar oficialmente la decisión del gobierno de Bolivia de declararlo Persona No Grata, pues Choquehuanca no tenia idea de aquel procedimiento establecido por las Convenciones Internacionales.

Colombia es un país clave en la región. No solamente por la fuerte alianza con Estados Unidos, y la resuelta lucha contra el narcotráfico, sino por el rol que está cumpliendo en el desenlace de la caída del gobierno dictatorial de Maduro. Todo apunta, que el presidente Trump ha puesto a sus mejores hombres para ayudar en el restablecimiento de la democracia ante el cercano  fin del régimen insostenible de Maduro.

Goldberg conoce muy bien la región. Y tiene una amplia red de información sobre los gobiernos en esta parte del continente. Entre el2010 y 2013 Goldberg ejerció como Subsecretario de Estadoadjunto para Inteligencia e Investigación y entre 2013 y 2016 ocupó el cargo de embajador en Filipinas.

Es bien conocida en Washington la curiosa anécdota del Embajador Goldberg en Cuba, donde fungía accidentalmente y sin experiencia diplomática previa como Embajador Juan Ramon Quintana.

El actual embajador en Colombia, Kevin Whitaker,fue designado por el expresidente Barack Obama (2009-2017). Trump intento, sin éxito, nominar al diplomático Joseph Macmanus, pero que tuvo que ser retirada por la Casa Blanca después de que el Senado no diese el visto bueno.

En caso de ser confirmado por la Cámara Alta,será la segunda vez que Goldberg ocupe un cargo diplomático en Bogotá,después de haber sido coordinador del “Plan Colombia” en la embajada estadounidense en ese país al inicio de su carrera. También ha sido jefe de la misión de la Oficina de Estados Unidos en Pristina, Kosovo, según su currículum.

La expulsión del Goldberg en Bolivia ha generado el apoyo y solidaridad bi partidario en el Congreso de los Estados Unidos, hecho que ha influido de manera decisiva en su carrera en el Departamento de Estado.