El anuncio de Argentina de bajar las nominaciones (demanda) de gas y la próxima conclusión del contrato con Brasil (2019) colocan a Bolivia en un escenario desfavorable para el hidrocarburo.

Según apreciación del experto en hidrocarburos y exministro del sector Carlos Miranda, se avecina un panorama adverso para la comercialización del gas boliviano, toda vez que Argentina anunció bajar las nominaciones (demanda) y está próxima la conclusión del contrato con Brasil (2019).

A esto sumó que, “el país no tiene condiciones para negociar, debido a que no aumentaron las reservas, ni la producción del energético”.

Dijo que aunque no tiene capacidad para autoabastecerse, Argentina busca disminuir su dependencia de Bolivia en materia energética, por lo menos hasta el 2019.

Corría la primera quincena de octubre pasado cuando el secretario de Energía de Argentina, Javier Iguacel, anunció que con proyectos propios Argentina procura reducir la importación de gas, al punto que en 2020 deje de comprarle a Bolivia.

En esa oportunidad, avizoró una modificación al acuerdo binacional del energético, debido a que los volúmenes que le entrega Bolivia son cada vez menores.

De acuerdo con informes del vecino país, Bolivia habría enviado menos gas y que hace más de una semana no habría superado 12 millones de metros cúbicos día (MMmcd), cuando el mínimo acordado fue 17 MMmcd, de 23 acordados.

El embajador Normando Álvarez dijo a un medio escrito de La Paz que, al parecer, se llegó a “un consenso” para reducir volúmenes.

En relación a Brasil, el especialista Carlos Miranda sostuvo que en 2019 termina el contrato GSA, y que el país no está en posición de reeditar la venta de 30 MMmcd, debido a que no se tienen suficientes reservas ni producción.

Tal vez puedan concretarse contratos con volúmenes menores, entre 10 a 15 millones de metros cúbicos día, como máximo, anticipó.

“Si se suprime (el contrato) con la Argentina tendríamos más gas, pero no un contrato de 30 MMmcd”, incidió.

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Fuente: El Diario