El presidente Evo Morales, afanado en su candidatura para las elecciones del próximo año a pesar de que un referéndum lo inhabilitó, acaba de decir que Bolivia, felizmente, se ha liberado de la dependencia de los ingresos generados por el gas natural.

El futuro del precio del petróleo está ahora en manos de los tres hombres fuertes que lideran los tres países capaces de producir 11 millones de barriles diarios de petróleo; Donald Trump, Vladimir Putin y Mohammed bin Salman (MBS). Los tres se encontrarán en Argentina durante la reunión del G20. MSB quiere un precio más alto, al igual que Putin mientras que Trump busca reducir el precio por lo que el encuentro en Argentina será muy importante.

Que lo diga él es una paradoja, porque su gobierno es el que más se benefició de los ingresos generados por las exportaciones del gas natural sin haber hecho nada, sin saber ni leer ni escribir, como se dice.

Los ingresos provocados por las exportaciones de gas vinieron, en 2008, a servir como una tabla de salvación, como un salvavidas, para un gobierno que estaba a la deriva después de haber hecho un remedo de nacionalización.

La llegada de los altos precios del gas y de todas las materias primas salvó a este gobierno de un fracaso que comenzaba a sentirse en el ambiente en esos meses, justamente cuando el presidente Morales pronunció la frase: “Y ahora, ¿de qué vamos a vivir?”, cuando los aborígenes del Beni se oponían al ingreso del taladro enviado por Hugo Chávez con un monto de alquiler muy alto.

Los ingresos generados por el gas, que llegó a tener precios de 12 o 14 dólares el millón de BTU (ahora está en 5), fueron los responsables de que este gobierno dispusiera de US$ 160.000 millones de dólares, como nunca antes había ocurrido, monto comparable a los ingresos de 40 años de anteriores gobiernos.

Lo que se hizo con ese dinero es algo que corresponde a la historia pero sobre todo a la justicia, cuando haya llegado el momento de aplicarla para sancionar a los responsables del mayor despilfarro registrado en la historia del país. La justicia definirá quiénes deben ir a la cárcel y por cuanto tiempo.

Por el momento, Argentina anuncia que el gas de Vaca Muerta llegará a las provincias fronterizas con Bolivia gracias a un gasoducto que el Gobierno de Estados Unidos ha decidido financiar mediante una corporación de empresas privadas.

El gas argentino podrá competir con el procedente de otros países en todo el mundo. Bolivia es ahora el país vecino de una de las potencias gasíferas más grandes del mundo.

Y el Gobierno brasileño dice que prescindirá también del gas boliviano porque lo hará posible la producción de los campos pre-sal ubicados en el lecho del Atlántico.

Pero como el presidente boliviano está en campaña, prefiere sintetizar todo esto diciendo que Bolivia ya no necesita los ingresos del gas.

Olvida que se necesita gas. Bolivia necesita cada día más para el mercado interno. Cuando Argentina vivió algo parecido, tuvo que dejar de exportar gas a Chile y empezar a importarlo de Bolivia. Con la falta de reservas en Bolivia los grandes yacimientos en Brasil y Argentina podrían ser una bendición.

El Gobierno dice que los ingresos por la venta del gas natural seguirán llegando de los países vecinos a pesar de todos los anuncios en contrario hechos por los gobiernos de Argentina y Brasil.

Pero en Argentina se anuncia que el gas del yacimiento de Vaca Muerta, en Neuquén, llegará hasta las provincias más norteñas de ese país, que son fronterizas de Bolivia, en los próximos meses.

Cifras reales

La economía venezolana decreció en 16,6 por ciento en 2017, según datos preliminares del Banco Central de Venezuela. Los datos fueron presentados por primera vez desde 2015. Según el Parlamento de Venezuela, la económica cayó un 29,8 por ciento interanual en el tercer trimestre de 2018, con lo que el país completa 5 años en recesión.

Trump en Argentina

Como anfitrión del G20, Argentina ha perdido su protagonismo a la presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y sus reuniones con Xi Pinping de China que podría definir el futuro de la guerra comercial que afecta a la economía mundial, y con el presidente de Rusia y el príncipe de Arabia Saudita para definir el precio del petróleo.

20 años positivos

Perú cerrará el año con un crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) con lo que completaría 2 décadas con crecimiento positivo. El promedio de los últimos 20 años es de 4,8 por ciento. Según analistas peruanos esta estadística los separa del resto de los países en desarrollo y sirve de garantía para los inversionistas.

Lo bueno

Es que el presidente Evo Morales concedió a las cooperativas mineras la posibilidad de explotar yacimientos ubicados inclusive en áreas protegidas, o que pertenezcan a Comibol, en este período electoral.

Lo malo

Es que las cooperativas mineras aplican en los parajes que explotan los mismos métodos que las empresas chinas, dedicadas ahora a explotar el oro en los ríos amazónicos, con dragas autorizadas por el Gobierno.

Lo feo

Es que esa actividad es llamada “minería ilegal” en Perú y Colombia, porque destruye la naturaleza y envenena los ríos con el mercurio que se usa para la recuperación del oro extraído por las dragas chinas o de las cooperativas.

Fuente: El Diario