Marco Antonio Del Río, profesor de Economía

En el siglo XVIII Adam Smith y sus sucesores lo único que le pedían al Homo Economicus era que actuara buscando su propio beneficio. A fines del siglo XIX Jevons lo obligó ha aprender a encontrar máximos y mínimos en funciones de una variable real. Casi inmediatamente Marshall, y luego Hicks lo convencieron que aprendiera a optimizar funciones de dos variables reales son restricciones (se tuvo que aplicar a estudiar multiplicadores de Lagrange). Hacia 1950 Debreu, Arrow y otros le impusieron la necesidad de aprender Cálculo Multivariado, lo que le obligo a estudiar calculo matricial, para poder hablar de matrices hesssianas y determinantes orlados. En los años sucesivos el Homo Economicus ha tenido que aprender a manejar sistemas dinámicos (sistemas de ecuaciones diferenciales). Hoy para los economistas es impensable que el Homo Economicus no domine los teoremas de la Topología y no sepa resolver ecuaciones diferenciales estocásticas. Y como las expectativas son fundamentales, el Homo Economicus debe utilizar por lo menos la metodología de Box-Jenkins, con sus modelos AR, MA, ARMA, ARIMA y otras cosas como los modelos VAR, ARCH, GARCH, etc. Definitivamente, los economistas no tienen piedad del pobre Homo Economicus. No se cómo hace para resistir todo ese stress. Es faena dura y empeñosa ser el Homo Economicus.