Análisis de Guillermo Barba @memobarba para semanario financiero Santa Cruz Económico. FOTO: Guillermo Barba: licenciado en economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Máster en Economía de la Escuela Austríaca por la Universidad Rey Juan Carlos  (URJC) de Madrid, España. Es un profesional formado además en las teorías de la Nueva Escuela Austríaca de Economía (NASOE, por sus siglas en inglés), fundada por el Prof. Antal Fékete. Fue alumno de prominentes pensadores “austríacos” como Jesús Huerta de Soto, Miguel Angel Alonso, Philipp Bagus y Juan Ramón Rallo. Es un férreo defensor de la libertad individual, de la propiedad privada, los mercados libres y el dinero honesto. Es promotor del patrón oro y de la monetización de la plata.

Esta semana el INEGi reportó que las ventas de automóviles en México, que cayeron 5.4 por ciento, respecto al mismo período del año pasado. En total se comercializaron 133 mil 791 unidades, y aunque es la cifra mensual más alta en lo que va del año, la realidad es que a tasa anual se acumulan 18 meses consecutivos de caída.
Fue 2016 el año en que más autos se han vendido en México con un total de más de 1.6 millones de unidades.
En diciembre de ese año 2016 se colocaron 192 mil 567 vehículos, es decir un 43 por ciento más que en el mes de noviembre pasado.
¿Qué es lo que está deteniendo a los consumidores a comprar tantos automóviles como lo hacían antes? Primero que nada, el alza que ha habido en las tasas de interés.

Recordemos que desde diciembre de 2015, Banco de México comenzó una paulatina pero consistente alza de tasas de interés, como reflejo del alza que también inició la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, ese mismo mes.
Así que luego de tener las tasas de interés más bajas de la historia en el país, el crédito se sigue encareciendo.
La tasa objetivo de Banxico en 2015 era de solo 3 por ciento, y hoy es de 8 por ciento.
Esta tendencia ascencente por desgracia no se va a detener, por lo menos, hasta que en Estados Unidos haya una recesión y entonces, probablemente, para “estimular” la economía, allá detengan el alza de tasas o hasta las bajen.
Mientras tanto, los préstamos no sólo para auto sino en general, para tarjetas de crédito, a empresas o créditos hipotecarios, por mencionar ejemplos, seguirán encareciéndose. En suma, como la mayoría de las compras de autos son a crédito, es de esperar que las ventas puedan seguir a la baja varios meses más.
¿Es momento entonces mal momento para comprar un auto nuevo?
¡No! Siempre es buen momento económico para comprar un auto, siempre y cuando su situación financiera se lo permita y tenga un buen historial de crédito. No obstante, debe saber que existen más opciones que podrían ser más atractivas y convenientes que la de un crédito tradicional.

Este último tipo de préstamo -con un enganche inicial y mensualidades-, es el que más se ha encarecido, razón por la cual se han vuelto más populares los planes de arrendamiento, donde se paga mes a mes una renta por el auto, se deduce impuestos con ello y al final, usted decide si regresa o adquiere la unidad. El auto en este esquema es técnica y legalmente de la arrendadora, no de usted, que sólo paga por el uso.
Es común que estos planes NO le cobren ningún enganche, con lo que evita descapitalizarse. Es ideal para personas que trabajan por su cuenta.
También existen ahora planes “híbridos”, que son un tipo de mezcla entre el crédito tradicional y el arrendamiento. Marcas de lujo como Mercedes Benz, BMW las ofrecen, pero también otras como Nissan, se han sumado hace poco a este tipo de planes.
En ellos, usted da un “enganche” más o menos bajo (el porcentaje varía), y durante el plazo del contrato usted aporta mensualidades. Al final, usted tiene establecido un valor residual para el auto que suele ser más elevado que el precio de mercado, para que usted decida si devolver la unidad -para que la financiera tome la diferencia a su favor como un nuevo pago inicial-, quedarse con él -liquidándolo- o refinanciando por un nuevo periodo a crédito.
Grosso modo esas son las principales opciones. Así que no lo dude. Si va a estrenar auto, mejor hágalo pronto y compre ya, porque después le podría salir más caro.