Por Bernardo Corro Barrientos, es economista exsuperintendente de Empresas.


1. ¿Qué tienen que ver los cientos de miles de comerciantes informales de las calles de Bolivia con el Modelo Económico Productivo y Comunitario (MEPC) del gobierno? Aparentemente poco o nada según los economistas tradicionales. En este artículo veremos que este gigantesco y creciente grupo social es producto directo del Modelo MECP. Es más, es uno de sus principales productos. También veremos que este modelo económico no contribuye al desarrollo económico y social del país.
2. El Modelo MESCP se caracteriza mayormente por lo siguiente: a) por la producción y exportación estatal principalmente de materias primas minerales e hidrocarburíferas; b) por la apropiación estatal de la mayor parte de los ingresos generados por las exportaciones; c) por la inversión estatal en infraestructura de transportes; d) por la creación de empresas estatales manufactureras con el objetivo de la “industrialización estatal” del país; e) por la redistribución por el Estado de bonos sociales en beneficio de niños, madres gestantes, adultos de la tercera edad y otros; e) por la supremacía política de una cúpula dirigente estatal, “la oligarquía burocrática de Estado”, que toma las decisiones económicas, sociales y políticas importantes del país.
3. Luego de casi tres lustros la cúpula en el poder no ha logrado crear una base sólida de empresas estatales manufactureras que generen una parte significativa de los ingresos y de los empleos del país, como era su principal objetivo inicial. Se crearon alrededor de 60 empresas estatales MEDIANAS (Quipus, Lacteosbol, Enatex, Construcciones del Ejército, Cartonbol, Mutún, EMBOL, etc., …), pero no funcionan o funcionan mal pese a las enormes inversiones iniciales. En los últimos cinco años se crearon igualmente algunas empresas GRANDES mediante fuertes inversiones, tales como a) la Empresa Azucarera de San Buenaventura, con 260 millones de dólares, más un préstamo reciente de 70 millones del BCB, pero aún no puede despegar; b) la Planta de Urea de Bulo Bulo, con una inversión de 1000 millones de dólares, pero opera apenas con el 45% de su capacidad y con paralizaciones frecuentes; c) la Planta Separadora de Líquidos Carlos Villegas con 700 millones de dólares de inversión, pero opera con apenas el 35% de su capacidad. En síntesis, se malgastaron en estos años más de 2000 millones de dólares y las empresas estatales no logran contribuir al país.
4. Estas empresas, en lugar de generar ingresos y crear empleos para los bolivianos, como era el objetivo principal del MEPC, constituyen un verdadero derroche de recursos escasos y actualmente constituyen un terrible peso muerto para la sociedad.
5. Por otra parte, paralelamente a las medidas en el sector industrial estatal, el gobierno también implementa políticas económicas en el sector manufacturero privado, pero no para desarrollarlo y expandirlo sino para reducirlo y quebrarlo. Como se sabe, este sector industrial es uno de los sectores nacionales que más empleos e ingresos genera para sus trabajadores y empleados (70% del empleo del país). Entre las políticas económicas que el gobierno implementa en este sector se encuentran los “dobles aguinaldos” y otros incrementos adicionales periódicos que impone anualmente a los empresarios cuando la economía en general crece en más del 4.5%. El objetivo político del gobierno de esta imposición autoritaria es presentarse ante los trabajadores como el “bueno y generoso” frente a los capitalistas “egoístas”.
6. Los dobles aguinaldos –y otros incrementos salariales adicionales – tienen múltiples efectos negativos no solo para los empresarios afectados sino también para los diferentes sectores productivos, comerciales y de servicios privados. Esta medida significa que disminuyen los ingresos empresariales afectados en una doble partida, tanto por el lado de la ganancia empresarial directa y accionaria, como por la inversión futura. Con este impacto los empresarios no se encuentran incentivados ni a invertir para las próximas gestiones, ni tampoco para mejorar la productividad, la innovación técnica y la tecnología de la empresa. En este sentido, el doble aguinaldo no contribuye a la ampliación de las empresas individualmente ni al desarrollo del sector industrial del país.
7. El impacto negativo también puede ser percibido, en cadena, en otros sectores productivos, comerciales y de servicios del país. El freno y el estancamiento de la producción en el sector manufacturero repercute también en otras cadenas productivas y de servicios ligadas a este sector, así como a los sectores agropecuario, agroindustrial, minero, metalmecánico, etc., que producen insumos para el primero o que reciben bienes terminados del primero. O sea que el estancamiento que se produce en el sector manufacturero también se transmite a los otros sectores económicos, productivos, comerciales, de servicios y financieros que se encuentran ligados al primero de diversa manera. En síntesis, todas las actividades económicas y sociales del país sufren las consecuencias negativas del doble aguinaldo.
8. Lamentablemente, en este estancamiento se generan las causas estructurales del crecimiento de los sectores sociales informales de las calles de las ciudades. La población que accede año tras año a la edad de trabajar (15, 16, 18 años y más) no encuentra empleos dignos en las empresas industriales, manufactureras y comerciales formales que se encuentran en situación de cierre y de estancamiento. Al no encontrar empleos dignos, entonces para sobrevivir esta población se ve en la necesidad de inventarse trabajos en las calles y en las aceras de las ciudades.
9. Como se ve, el doble aguinaldo no es más que un paliativo engañoso y demagógico que no contribuye al desarrollo tecnológico y productivo del sector industrial del país, pero si a su estancamiento y atraso.
10. Los “dobles aguinaldos”, la brillante idea del modelo del gobierno, tiene igualmente otros efectos negativos en la economía tales como: a) los empresarios extranjeros no se animan a efectuar inversiones en la economía boliviana para evitar el doble aguinaldo y otras obligaciones adicionales que podrían experimentar en sus diferentes gestiones. Es por esto que la inversión extranjera directa (IED) es prácticamente inexistente, contrariamente a los países vecinos que aprovechan de estos flujos de inversión para modernizar sus plantas industriales; b) otra consecuencia negativa es que los empresarios bolivianos se ven imposibilitados de efectuar innovaciones científicas y tecnológicas en sus empresas, por lo que su tecnología cae año tras año en la obsolescencia. Mientras otros países vecinos mejoran y modernizan cada año sus tecnologías e innovan sus productos, las manufacturas bolivianas continúan en el atraso de más de cien años; c). el doble aguinaldo y el estancamiento consecutivo de la producción provocan la fuerte demanda de bienes de consumo importados y de contrabando por los trabajadores beneficiados; d) la avalancha de bienes extranjeros importados y de contrabando aumenta aún más la presión hacia el cierre contra las empresas manufactureras; d) el “consumismo” que se experimenta en el país contribuye mecánicamente a aumentar el producto interno bruto (PIB), lo que permite sonreir y sacar el pecho a los “genios” de la economía del gobierno; e) finalmente, las cifras artificialmente incrementadas del PIB hacen pensar a los burócratas de los organismos internacionales que en Bolivia se estaría produciendo un “milagro” gracias a la aplicación exitosa del modelo del “evonomics”.
11. Los informales, hombres y mujeres, son actualmente los cientos y miles de pequeños vendedores que llenan grandes espacios públicos, calles y aceras de las ciudades del país. Estos vendedores, que para muchos son una verdadera plaga y una gran molestia, se instalan en las veredas de calles importantes, plazas y calles estrechas y dificultan el paso de vehículos y de personas. Cuando hay días de feria esas zonas crecen aún más y se convierten en pesadilla para los automovilistas y los vecinos habitantes formales de esas zonas. Los informales afean las ciudades y las calles y contribuyen a su deterioro.
12. Además, la vida corriente y familiar de los gremiales es un infierno. No cuentan con seguro médico para ellos y para sus familias, no tienen seguridad del puesto de venta, hay peleas permanentes con los otros vendedores, están sujetos a amenazas y chantajes por los partidos políticos dominantes que los presionan para conseguir su apoyo. Viven en la más completa precariedad. Los hijos pequeños y adolescentes viven en la calle expuestos a la delincuencia permanente.
13. Las alcandías se sienten impotentes para frenar el fenómeno de los informales que crecen constantemente. Constituyen el dolor de cabeza para los alcaldes y los concejales que no encuentran soluciones milagrosas para controlarlos y erradicarlos. Las autoridades municipales les tienen terror. No saben en realidad a ciencia cierta cuál es la causa de su crecimiento pero se acuerdan por decir que “antes no eran tantos y que siguen creciendo”.
14. Los gremiales justifican su existencia y expansión con el argumento de que no hay trabajo formal para ellos y sus familiares y porque sus familias deben subsistir de cualquier manera. Se trata de una estrategia de sobrevivencia. Los ingresos que ganan diariamente constituyen lo mínimo para subsistir durante el día.
15. Si bien la gran mayoría de estas familias gana apenas para subsistir existen pequeños grupos que con el tiempo se han convertido en grandes potentados del comercio informal y del contrabando. Existen poderosos comerciantes monopólicos y oligopólicos que logran controlar las importaciones, generalmente ilegales y de contrabando, de muchos bienes de consumo. Muchos de estos grandes comerciantes han accedido a la clase rica, a la burguesía comerciante del país. Muchos de ellos ya se han formalizado y una pequeña parte –no la totalidad- de sus actividades constituyen los grandes negocios de las ciudades.
16. Si bien el fenómeno global de los informales constituye una parte estructural de las actividades económicas y sociales del país desde hace muchas décadas, en los últimos 14 años se expandió notablemente hasta adquirir el tamaño gigantesco que ahora tiene. Este fenómeno increíble es producto directo del Modelo Económico y Productivo Social Comunitario (MEPSC).