Por: Francesco Zaratti, físico y analista en energía, exdelegado presidencial para la revisión del proceso de Capitalización.

Twitter: @fzaratti


 

La nueva gasolina “Super Etanol 92” o RON92 ya está a la venta, razón por la cual me concentraré solo en sus implicaciones económicas, contestando las siguientes preguntas:

1.  ¿La comercialización de la RON92 resuelve el problema del déficit de combustibles que sufre Bolivia?

2.  ¿El etanol reduce la subvención a la importación de combustibles?

3.  ¿El precio de venta de la RON92 es racional?

La primera pregunta es fácil de responder: ¡de ninguna manera! En términos numéricos, el incremento de la oferta de gasolinas gracias al etanol no llega al 5%. Por tanto,  la merma de la producción (y reservas) de hidrocarburos, resultado de 13 años de errática política energética, de ninguna manera puede ser compensada por el etanol. En suma, seguiremos importando gasolina en cantidades cada vez mayores.

En cuanto a la disminución de la subvención, hay que considerar que el etanol es generalmente más caro que la gasolina importada. El costo base de primero es fijo, según el contrato entre YPFB y los ingenios, y está en 0.71 $/litro (el más alto de la región), mientras que el costo de la gasolina importada fluctúa con el precio del barril de petróleo. Como referencia, en Brasil se maneja una “umbral” de 80 $/bbl: por encima de ese precio gana el etanol, por debajo conviene importar la gasolina.

En Bolivia, por razones obvias (economía de escala, productividad, costos), estimo que ese umbral está en 85-90 $/bbl. Por tanto no me atrevería a hablar de una reducción de la subvención gracias al etanol,  máxime cuando la subvención a los combustibles en Bolivia es básicamente la del diesel y la producción de gasolina Premium está vinculada a la importación de gasolinas de alto octanaje. Finalmente, para responder la tercera pregunta parto de dos premisas: una, que el precio unitario de la gasolina base no se modifica por el mero hecho de mezclarla con 12% de alcohol; y,  dos, que el consumidor no está obligado a usar etanol y, por tanto, a ese consumidor no le importa la cadena de costos del productor de alcohol, sino únicamente el precio final del producto, sea gasolina o alcohol.

La primera premisa permite estimar el costo del litro de alcohol para el consumidor de la RON92. Aplicando la regla de tres, el 88% de 3.74 es 3.30 Bs, de modo que, a menos de ingredientes o mezclas adicionales que no se conocen, ésa es la contribución de la gasolina base al precio de un litro de RON92. Como el precio de la RON92 es 4.50 Bs/l, el etanol mezclado (al 12%) le cuesta al consumidor final 1.20 Bs y, por tanto, el litro de etanol al consumidor vale 10 Bs, el doble del costo en el ingenio. Un tuit sugirió la metáfora de una mezcla de leche de vaca con leche de soya vendida al doble de la leche de vaca.

Cómo la Agencia Nacional de Hidrocarburos (reducida a un cuartel del Ministerio de Hidrocarburos) ha llegado a ese precio es un misterio, un misterio hasta irrelevante porque, debido a la segunda premisa que expuse, nadie está obligado a comprar un litro de alcohol anhidro a 10 Bs. Yo no lo haría.

El Sr. Miguel Dabdoub, principal asesor y artífice de las normas de la comercialización del etanol, en un tenso intercambio de tuits ha descalificado mi cálculo afirmando que en realidad el costo de la gasolina base es el 88% del precio total. Conscientemente o no, ha afirmado que la gasolina base, por el mero hecho de mezclarla con el alcohol, le cuesta al consumidor 4.50 Bs/litro.

Por tanto solo caben dos posibilidades para justificar el precio de Bs 4.50 por litro de la “Super Etanol 92”: o la gasolina base ha incrementado su precio de 3.74 a 4.50 por arte de magia (para ganancia de YPFB) o bien el precio de la gasolina se mantiene fijo pero el litro de etanol llega a 10 Bs/l (para ganancia de YPFB también).

En resumen, la alternativa está entre un gasolinazo bañado en alcohol o un alcoholazo diluido en gasolina. A simple vista, la RON92 tiene la misma falta de transparencia que caracteriza el sector de hidrocarburos desde hace 13 años.

Fuente: ANF