Foto: ministro de Hidrocarburos

Análisis de Juan Carlos Zuleta, tomado de El Diario


 

En esta contribución presento algunos comentarios sobre las respuestas del Ministro Luis Alberto Sánchez (que se pueden encontrar en el siguiente enlace: http://eju.tv/…/el-contrato-con-brasil-es-el-peor-que-firm…/) al cuestionario de EJU.TV en torno a una de las temáticas más importantes de la economía nacional.

Firmaron una adenda con Argentina que flexibiliza los envíos y nominaciones, ¿se hará lo mismo con Brasil?

El ministro dice que Brasil quiere más gas y que lo seguirá comprando, la mitad para sus plantas y la otra mitad para comercializar hasta 2024. Todo esto es muy curioso porque el mundo entero sabe que el contrato con ese país concluía este año. ¿Se firmó una adenda? Lo que sí se sabía era que había unos volúmenes que quedaron para entregar, pero que ya se pagaron, por lo que tampoco generarían regalías. ¿Cuál es la realidad?

Respecto a los contratos con empresas privadas en Brasil, todavía quedan muchos interrogantes, al margen del riesgo que conlleva este tipo de relaciones contractuales en medio de un gobierno hostil hacia Bolivia.

Si hay este interés ¿por qué cree que la Agencia Nacional de Petróleo (ANP) de Brasil pidió reducir las importaciones hasta que Bolivia dé certezas de tener reservas suficientes?

Aquí el ministro desacredita de plano a la ANP, olvidando que se trata de la autoridad encargada de regular las actividades del sector en Brasil. Que la entidad equivalente en Bolivia, la ANH, no funcione con total independencia y transparencia, no quiere decir que lo propio suceda en Brasil.

Entonces, ¿por qué la ANP hace esta recomendación?

En este punto, el ministro se sale por la tangente. Termina defenestrando el contrato con Brasil, diciendo que es el peor de todos. Pero, claro, no dice por qué no lo objetaron durante los 13 años de gobierno. El doble discurso es un común denominador de la autoridad de hidrocarburos en el país. Luego dice que cuando tenga una previsión de nominaciones con los privados en Brasil, él va a concretar los contratos. La pregunta que sigue aquí es: ¿Podrá el ministro Sánchez ir más allá de la ANP de Brasil?

Entonces, ¿Brasil falló al no tener nominaciones estables?

El ministro dice que no sólo falló Brasil sino también Petrobras al no entregar el gas que produce en Bolivia para Brasil. Sostiene que no hay penalidades para ellos. Pero, ¿por qué entonces no se quejó antes, ¿por qué no dijo en forma oportuna esta boca es mía?

A continuación da el siguiente ejemplo:

“Cuando Brasil tiene que retirar, voy a decir cualquier número, 24 MMm3/d, y nos nominan 12 MMm3/d, no le cobramos ese perjuicio por no retirar los otros 12 MMm3/d, ellos pagan lo no retirado, pero le tenemos que devolver al final del contrato. Si hoy el precio del millar de BTU es de $us 6 y en 2026 llega a $us 8 yo le tengo que devolver ese volumen a $us 6, porque es un pago adelantado, no hay penalidad, en cambio en el lado boliviano hay penalidad”.

Su ejemplo es tan infantil que podría ser rebatido por un estudiante de colegio. Asume que el precio del millar de BTU no retirado siempre costará más en el futuro, cuando en realidad todas las tendencias indican que será lo contrario.

Además, en su ejemplo se comprueba que Bolivia seguirá entregando gas natural al Brasil, posiblemente hasta 2024, por volúmenes nominados no retirados, aunque pagados por adelantado por nuestro vecino.

¿Pero qué factores primaron en la firma del contrato?

El ministro se ríe. Dice que no sabe porque estaba en colegio. Aquí la pregunta tendría que haber sido más bien, ¿por qué no impugnó el contrato si lo consideraba tan malo?

Cambiando de tema, ¿se encontró gas en Boyuy?, y ¿cómo cerrarán el tema de los costos recuperables con Repsol?

Al respecto, indica que en 30 días se sabrá cuál es la productividad de Boyuy, aunque se percibe el nerviosismo del ministro en torno a este tema porque hace todos los intentos por hablar de otros pozos. En estas circunstancias, sólo se puede decir que el país todo esperará el período de tiempo señalado por el ministro y luego le pedirá cuentas.

Se reunió con los empresarios para impulsar el biodiésel, ¿conversará con entes ambientalistas que lo cuestionan?

Sostiene que el biodiésel es positivo, pero se olvida de anotar que otros países, entre ellos Brasil, por ejemplo, están transformando su matriz energética, más allá de la utilización de cualquier tipo de combustibles, focalizando su atención en el uso masivo de energías verdaderamente renovables como la eólica y la solar.

Se habla de una recesión mundial para 2019, ¿cuál es la previsión de precio del petróleo para esta gestión?

Su respuesta es que el precio del petróleo estará entre $us.60 y 65. Aquí tengo que preguntarme: ¿Alguien habrá leído mi artículo (https://seekingalpha.com/…/4230868-can-expect-oil-prices-co…) por él y le habrá pasado el dato? Revela también que el costo de producción de petróleo en Bolivia es $us.55, que para el caso del contrato con la Argentina ya no tendrá ninguna relevancia luego de la suscripción de la reciente adenda. Concluye con aire triunfal que en el invierno el precio del gas en ese contrato se indexará al del GNL ignorando que la tendencia a largo plazo de este precio es claramente a la baja.