La atención del Gobierno nacional a las demandas del sector agroindustrial del departamento de Santa Cruz, que se visualiza con más frecuencia en las dos últimas gestiones, ha coadyuvado en el fortalecimiento de este sector que ahora es el de mayor crecimiento. Sin embargo, surgen efectos negativos en otras regiones del país cuya población es atraída por la migración al oriente, generando un desbalance vinculado al empobrecimiento de éstas.

A esta conclusión llega el economista José Gabriel Espinoza, quien considera que el Gobierno focaliza sus pilares de desarrollo económico en el sector agroindustrial del oriente, algo que —en su opinión— es peligroso, puesto que repercute en una inestabilidad social marcada por el descontento en el resto de las regiones.

Según datos de la Gobernación cruceña, ese departamento recibe un promedio de 5 mil personas por mes provenientes del interior del país y una mayor parte se dedica a trabajar en el sector agropecuario.

Desde finales de la gestión 2017, el Gobierno y el agro cruceño avanzan en la concreción de demandas como la liberación de exportaciones del grano de soya, el uso de nuevas semillas transgénicas y la construcción de Puerto Busch.

Sin embargo, Espinoza afirma que la focalización en el oriente conlleva a la migración de población, sobre todo del área rural de Chuquisaca y Potosí. Según él, este desplazamiento de población es costoso, porque implica abandonar bienes y familia. En consecuencia, la migración se da en las personas que cuentan con familiares en el oriente o tienen respaldo económico para el desplazamiento.

“Quienes se quedan en la región pobre es el segmento más pobre todavía, más vulnerable, o que no tiene la formación necesaria o no tiene las redes sociales o el capital necesario para migrar”, dijo el especialista.

Indicó también que las poblaciones expulsoras de población cada vez dejan de recibir recursos por impuestos y no tienen un crecimiento económico sostenido, mientras continúa con demandas de servicios públicos como salud, educación y transporte.

Espinoza aclara que el crecimiento de la agroindustria en Santa Cruz debe continuar, pues sería un despropósito no aprovechar su potencial. Sin embargo, considera que el Gobierno tiene que encontrar otros sectores todavía no establecidos para convertirlos en pilares de crecimiento.

“Para la política pública es más demandante desarrollar nuevos sectores porque hay que identificarlos, establecer una serie de condiciones”, señaló el especialista y añadió que el Gobierno no tomará ese camino porque implicará una mayor coordinación en el sector privado.

SANTA CRUZ

Sector agropecuario encabeza el PIB

Según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), el Producto Interno Bruto (PIB) del departamento de Santa Cruz en 2018 estuvo conformado en 17% por el sector agropecuario, seguido de la industria manufacturera con un 14 por ciento.

 

Sectores como finanzas y administración pública ocupan el tercer y cuarto lugar, respectivamente, en la conformación del PIB de Santa Cruz, cada uno con un aporte del 11.

Luego está sector de almacenamiento y comunicaciones con un 10%, el comercio con 7% y la minería con 5%.

Con datos y texto de Los Tiempos