Análisis de Sebastian Crespo Postigo, premiado por el Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz como Premio Joven Bachiller 2016

Hoy en la actualidad boliviana y en los últimos años hemos podido observar el pago del doble aguinaldo, una medida económica que supuestamente beneficia a los trabajadores activos, públicos y privados, todos los años en los que el crecimiento del Producto Interno Bruto esté por encima del 4,5% (entre julio de 2017 y junio de este año), de acuerdo con el Decreto Supremo 1802/ 2013.

Quiero brindar algunas connotaciones de lo que causa el doble aguinaldo, mas allá de ese falso beneficio de estimular la economía y generar mayor dinamismo.

Algo que debemos considerar es la situación de la formalidad en la economía boliviana. Según la CEPAL, en los últimos años existe un consenso cada vez mayor entre los investigadores del mundo que el campo de aplicación del término sector informal abarca “las acciones de los agentes económicos que no adhieren a las normas institucionales establecidas”, en Bolivia según un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) denominado “Economías sombrías en todo el mundo: ¿qué aprendimos en los últimos 20 años?”, concluyó que Bolivia tiene la economía informal más grande de todo el planeta, entre 158 países incluidos en el estudio, con un porcentaje de 62.8% siguiendo en la lista Zimbabue con 60.8%.

Esto es un punto importante porque demuestra que el doble aguinaldo solo se aplica a ese casi 40% de formalidad empresarial en el país y eso que representantes del sector privado mencionaron que el 80% de las empresas establecidas formalmente empresas chicas y medianas, (Deduciendo que en su mayoría son unipersonales) donde el doble aguinaldo afecta aun mas a su desarrollo a futuro, un 20% son empresas grandes donde si les es posible pagar el doble aguinaldo y no quebrar en el intento.

Es un juicio sesgado el del gobierno de confirmar una medida así con estadísticas provisionales sin un pronunciamiento oficial del Instituto de estadística (INE). Por lo tanto, nos cuestionamos; ¿Mi “esfuerzo por Bolivia”(Denominado así el doble aguinaldo) realmente es un beneficio?

Claro que no lo es, solo observaremos mas gente con mas dinero, pero con la misma cantidad de bienes y servicios dentro de la economía, lo que te genera inflación o en otras palabras que los precios suban. Por el lado de los consumidores, hay una expectativa de mayor ingreso, por el lado de los empresarios, sube el costo laboral por cada empleado y hay un menor crecimiento de la oferta de empleo. Eso no lo vemos, solo nos quedamos con la ilusión de tener un ingreso mas, pero a futuro, esa prosperidad en nuestros trabajos está en riesgo por medidas así. La medida que ha sido rechazada por el sector privado ha sido calificada también como política en la proyección electoralista del próximo año.

Esto atenta directamente contra el sector privado, sector que sufre hoy en día con este gobierno, que se ve descuidado y cada vez con menores incentivos a la creación de empresas. Sea hoy, el próximo año o con mayores porcentajes de formalidad el doble aguinaldo no es mas que un castigo y a largo plazo daña completamente la oferta laboral y genera mayor inflación.

Este pago solo promueve de manera directa la informalidad, donde los trabajadores no tienen ningún derecho a ningún beneficio. Este efecto vuelve perverso el doble aguinaldo y, por consiguiente, le da valor a la postura de los empresarios bolivianos que rechazan el beneficio porque no está vinculado a mayor productividad laboral lo que es muy importante también. Un estudio de INESAD menciona que:

“En promedio, un trabajador en Bolivia -en un periodo dado- produce cerca de una tercera parte de la población ocupada mundial y cerca de la mitad de aquella de América Latina y el Caribe; y, por lo tanto, genera menores ingresos y rentas en proporciones parecidas.”

Adjunto un dato dado por Fundempresa a junio de 2018 donde podemos observar como se ven afectado el empresario que se ve reflejado en el cierre de matriculas por gestión.

Para concluir, podemos observar lo peligroso que es esta política, afecta a todos y cada uno de los bolivianos, desde el que trabaja hoy, hasta el que mañana quiera ingresar al campo laboral. Este denominado “Esfuerzo por Bolivia”solo pone en riesgo nuestra prosperidad y los empleos de muchos bolivianos hoy en día. Por estos motivos debemos reflexionar ¿Vale la pena aceptar este monto de dinero viendo los efectos que puede tener?