La semana pasada murió Paul Allen, cofundador de Microsoft y uno de los pioneros de la era de las computadoras personales, junto con su amigo Bill Gates, Steve Jobs y Gordon Moore, de Intel. El legado de esa elite tecnológica, la innovación, atraviesa una nueva fase de reconversión con el foco puesto en el cloud computing, la virtualización de la gestión empresarial y la venta de servicios. Microsoft, así, alcanzó una facturación anual récord de US$110.300 millones bajo la conducción de su actual CEO, el ingeniero indio Satya Nadella.

La renovación de la industria es profunda y muchos colosos de la era informática recuperan protagonismo con la nube (Microsoft, IBM, Oracle y SAP, entre otros), frente a rivales de la talla de Google, Facebook, Amazon y Apple. “La nube abarca conceptos diversos, como la inteligencia artificial, poder de cómputo, infraestructura y almacenamiento virtual, entre otras cosas. Es un negocio nuevo para nosotros”, explica Ezequiel Glinsky, CTO de Microsoft, pero aclara que ese segmento “representa el 50% de los ingresos de la compañía”.

El cloud computing (computación en la nube) es la tercerización del centro de cómputos, un servicio que les permite a usuarios y empresas acceder a sus sistemas virtuales a través de Internet (equipamiento, servidores, base de datos y programas) sin necesidad de comprarlos y mantenerlos. En realidad es un esquema de alquiler de hardware y software, que habilita la opción del pago por uso. “Las viejas terminales bobas de una red tienen hoy un poder de cómputo enorme”, añade Glinsky.

Microsoft construyó su imperio del software con los sistemas operativos (DOS y Windows) y programas utilitarios del paquete Office (Word, Excel, Power Point). Aquel modelo de negocios inicial basado en la venta de licencias de productos se mantiene vigente, pero va perdiendo relevancia. “Para Microsoft todavía es un negocio rentable, sano y en el que nos sentimos cómodos. Pero cada vez son menos las empresas y organizaciones que lo usan”, dice Glinsky.

La estrategia de Microsoft cambió con la sustitución de Nadella por Steve Ballmer en el puesto de CEO, hace 4 años. “Satya modificó el eje del negocio hacia el mundo de los servicios. Se animó a tomar decisiones difíciles y pegó el volantazo, con lo cual amplió el espectro, con un potencial de mercado enorme. La torta se agrandó porque el software está en todos lados, desde el microondas a los autos”, concluyó el ejecutivo. Esa reconversión implica un campo de batalla más grande y nuevos competidores de primer nivel, como Amazon, Google, IBM, Accenture y Oracle.

Por esa misma ruta va SAP. Creada en 1972 por 5 ex ingenieros de IBM, esta multinacional alemana hizo foco en sistemas de gestión y control para empresas y entidades públicas. “El cloud computing es un nuevo paradigma, por el cual se pasa de las tecnologías personales a la gestión virtual por Internet en tiempo real, tanto para procesar información como para la toma de decisiones”, introduce Claudia Boeri, presidente de SAP para el Cono Sur. La alta ejecutiva aclara que el código genético original de la compañía perdura y que “coexisten y se combinan el modelo tradicional de venta de licencia, pago por uso y también por suscripción”.

Para los analistas, las alzas y bajas de las acciones de las compañías son indicadores clave. Con una valuación de mercado de US$1,07 billones, Apple es la líder. Por detrás se ubican Amazon (US$893.000 millones), Microsoft (US$850.000 millones) y Google (US$780.000 millones). Según datos del sitio Statista, el 81% de los ingresos de Apple proviene de la venta de hardware, y el corazón del negocio de Amazon (82%) es el comercio minorista. Sin embargo, el gigante creado por Jeff Bezos también apuesta por la nube, con su división Amazon Web Services, que actualmente le representa el 10% de sus ganancias.

El surgimiento del cloud deriva de otros cambios. Y eso impacta en la sociedad y naturalmente en la evolución de las empresas. Con mirada retrospectiva, Diego Calegari, CIO de IBM, sostiene que las grandes disrupciones se producen cada 25 años. “En 1940 surge la automatización del proceso manual, con la aparición del transistor. El microprocesador dio paso al chip y la PC, en 1971. Y en 1995 se expandió Internet y el eCommerce. Ahora nos encontramos en un punto de inflexión, con cambios simultáneos de arquitecturas de tecnología y también de empresas”, reseñó el ejecutivo.

Fuente: Clarin, Argentina