Su nombre lo dice todo. Carlos Caballero. La poderosa metalúrgica especializada en fabricación de equipos e infraestructura, provisión de servicios de construcción y montaje y la ejecución de proyectos llave en mano para los sectores petrolero, energético, minero, ferroviario e industrial se alista a cumplir 20 años ofreciendo soluciones integrales en acero y va por mucho más. Así lo revela, Carlos Diego Caballero, gerente general corporativo del Grupo, nacido el 14 de diciembre del 1976 en Tucumán, Argentina y nacionalizado boliviano por matrimonio. Lo acompañan en el manejo de la empresa sus tres hermanas y su cuñado.

Es que esta empresa supo ganarse su reputación y ahora es orgullo de Bolivia. La construcción del puente Abapó, la fabricación de contenedores de mineral y el domo más grande de América para San Cristóbal, la obtención de la primera certificación de la Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos en Bolivia, la fabricación del primer cisterna de GLP hecho en el país, su trabajo en las plantas de separación Río Grande y Gran Chaco, el montaje y fabricación del horno Ausmelt en Vinto y el ensamblaje de los turbogeneradores de la central eléctrica de Bulo Bulo son algunos de los hitos que marcaron el crecimiento de la fábrica.

Desde pequeño le gustaron los fierros. Sus vacaciones casi siempre fueron en el interior del almacén de la fábrica. Ahora con 22 años de experiencia, su vida cambió. Se levanta temprano y dirige sus siete empresas. Los fines de semana están dedicados a su familia. Tras conocer una parte de su vida, el ejecutivo nos invita un desayuno e inmediatamente fluye la conversación.

En mayo cumplen 20 años. ¿Cómo sintetiza el desarrollo de la fábrica?

Crecimos de un taller o una pequeña fábrica. Luego, logramos consolidar un grupo empresarial relacionado al acero y la industria. Fueron 20 años de sacrificio y crecimiento y de un arduo trabajo.

Hemos definido nuestros pilares fundamentales de crecimiento en base a la calidad y seguridad. Nuestra excelencia, bajo estándares internacionales de calidad, nos ubica como una organización líder y nos permite contar con la fidelidad de nuestros clientes y proveedores.

Bolivia industrialmente ha crecido mucho, y como Carlos Caballero somos actores importantes de dicho crecimiento.

Somos un engranaje importante en el desarrollo y fortalecimiento de la economía nacional. Y estamos muy orgullosos por ese logro a lo largo de estos 20 años.

Como compañía participamos en todas las industrias, aceiteras, cementeras, ingenios azucareros, gas y petróleo, minería, ferroviaria, telecomunicaciones. Todas tienen fierro y acero en común y esa es nuestra especialización.

En estos últimos años, hemos finalizado el proyecto EPC de la tubería forzada de la Central Hidroeléctrica Misicuni, los proyectos de Ampliación de la capacidad de almacenamiento de las refinerías Gualberto Villarroel y Guillermo Elder Bell; junto a ESE SRL finalizamos el proyecto de montaje de la turbina Trent 60 en Río Tercero – Argentina. También ejecutamos el prefabricado de más de 100.000 pulgadas de piping para las plantas termoeléctricas de ENDE Andina, entre otros proyectos.

En Bolivia no es fácil hacer empresa, ¿cómo evalúa su relación con el Gobierno?

Estos 20 años fueron muy positivos, con mucho esfuerzo, pero con resultados muy buenos. Por el tamaño de empresa que tenemos, los proyectos en los que podemos trabajar y ser competitivos son proyectos grandes, y usualmente el Estado encara este tipo de proyectos con mayor frecuencia.

Trabajamos continuamente con el sector privado también, con muy buenas experiencias, pero como le digo, el tamaño de obras a ejecutar con el Estado requiere de mayor esfuerzo y capacidad, impone sacrificios, y por eso podemos hacer frente a esta envergadura de proyectos. Somos un socio estratégico del Estado de Bolivia para el desarrollo de proyectos de envergadura.

Pero, tengo entendido que todo comienzo cuesta…

Ha sido complicado pero supimos diseñar un modelo de negocios y de atención al mercado nacional de manera eficiente. Tuvimos que contratar personal no cualificado y formarlos y hacer de ellos una mano de obra única y de altísimo valor para la industria. Ahora contamos con nuestra fundación de escuela que está enfocada al tema de capacitación. Formamos a los hijos e incluso al círculo familiar de los trabajadores para que puedan ser parte de nuestro equipo.

Hablemos de cifras. ¿A cuánto ascienden sus inversiones hasta la fecha?

Tuvimos que asumir riesgos e invertir. La idea siempre fue consolidar una industria que sea grande. No tengo en mente el total de inversiones efectuadas.

Hoy en día vemos que son una industria consolidada. ¿Cómo han logrado seducir a tantos clientes?

Siempre estuvimos enfocados en el hecho que nuestros clientes nos visiten y conozcan todo el soporte en recursos humanos que contamos como Carlos Caballero y, obviamente, en infraestructura y experiencia que tenemos para ofrecer, y eso arrojó muy buenos resultados. Nuestros clientes vienen con sus proyectos y nos explican de qué se trata y nosotros damos sugerencias y luego hacemos el trabajo.

¿Cuántos trabajadores tienen?

Comenzamos con 8 trabajadores y hoy contamos con más de 1.200 en las empresas del Grupo.

¿Cuáles son sus empresas?

Tenemos siete empresas en distintas localidades. La planta principal está en Santa Cruz de la Sierra, también en el sexto anillo del Cambódromo, otro predio en el Pilat donde a futuro se concentrará toda la empresa, otra en Uyuni para atender al sector minero, principalmente a la empresa minera San Cristóbal, además de otras.

¿Significa que se avecinan nuevas inversiones en el PILAT?

Por supuesto. En un futuro, será la base de Carlos Caballero. Ahí operarán todas nuestras empresas, será una especie de parque industrial interno.

¿Dónde trabajan en estos momentos?

Actualmente estamos ejecutando proyectos en el sector hidroeléctrico en La Paz y Cochabamba; también continuamos trabajando en la refinería de Santa Cruz, YPFB es uno de nuestros principales clientes. Paralelamente, avanzamos en la construcción del proyecto siderúrgico Las Lomas. Además tenemos proyectos en ejecución con petroleras como Total E&P, Repsol, etc.

Damos soluciones completas a las necesidades de las empresas. Esperamos que sigan los proyectos adelante. Tenemos certificaciones de calidad que avalan nuestro trabajo y que nos permiten ingresar a grandes ligas.

¿Cuál es su principal reto?

El principal reto es consolidar el Grupo Empresarial. Hay sinergia. Tenemos que consolidar la fundición de acero. La parte productiva y operativa ya está produciendo a los niveles y estándares que requeríamos. Ahora estamos avanzando con alianzas estratégicas con marcas de fuera del país sobre todo en el sector de la minería.