Equipo Editorial Santa Cruz Económico


Los que aman el café en Santa Cruz y en el país van a amar ésta noticia.

El  municipio de Irupana, provincia Sud Yungas del departamento de La Paz, se encuentra a una altitud de 1.920 msnm., presenta un clima subtropical seco, con una temperatura media que varía entre los 15 a 20 °C, distante a 149 kilómetros de la ciudad de La Paz por vía carretera es escenario ideal para el nacimiento de una nueva industria cafetera que promete ser cara de la pujanza e innovación boliviana en café.

Este municipio, es el que alberga a la comunidad denominada Uyuca, comunidad que da nombre al producto café Uyuca, que se encuentra a 15 kilómetros de la capital municipal.

Café Uyuca (tipo arabica de altura), se constituye en un agronegocio que participa en todos los eslabones de la cadena de valor en la producción de café.

Para ello el equipo editorial de Santa Cruz Económico conversó con Fernando Soruco, gerente de esa compañía. Indicó que cuentan con campos de cultivo de café del “ecotipo criollo (variedad Typica) y caturra (rojo y amarillo), beneficiando directamente el grano en la misma comunidad; asimismo, se procede al tostado y molido del café en el lugar, siendo finalmente envasado y empacado para posteriormente ser comercializado a una gama de clientes que habitualmente son degustadores y consumidores de productos orgánicos en la ciudad de La Paz y el interior del país, aunque en menor cuantía”, informó Fernando Soruco, gerente de la marca.

“El agronegocio, cuenta con una superficie de 0,8 hectáreas de café (entre criollo y caturra) en producción y 0,5 hectáreas en pre producción, cultivadas a una altitud de 1.875 msnm, dándole, ésta condición medio ambiental, la verdadera denominación de café de Altura de alta calidad, aroma y sabor”, indica Soruco.

El sistema de producción se enfoca en la premisa de sistemas agroforestales (SAF) y la producción orgánica. “El desarrollo del café, implica una actividad en armonía con el medio ambiente, evitando el uso agroquímicos en su producción en campo, evitando también el uso de aditivos químicos en el proceso de beneficiado y tueste”, dice el ejecutivo consultado por Santa Cruz Económico.

Esta condición, informa, permitió llegar a un sin número de clientes que en algunos casos, han sido testigos visuales de la forma de producción del café.

Un factor importante y que respalda la calidad del producto, en producción primaria, es la polinización cruzada con ayuda de una pequeña producción apícola que desarrolla el agronegocio en forma paralela. “Este tipo de polinización juega un papel muy importante, ya que permite uniformar la producción de café en campo, permitiendo el aumento de los rendimientos, aumento del tamaño y peso del fruto, valorar la calidad del grano como tal, calidad tanto en aroma y sabor dependiente de este sistema de asociación, promoviéndose una mayor concentración de azucares y grados brix”, dijo Soruco.

Las cualidades innatas del producto permiten resaltar esa condición especifica que posee el café (producto para el consumidor final), resaltando las bondades del café de altura; asumiendo también que la comunidad de Uyuca, al interior de Irupana, es catalogada como una de las que ofrece las mejores condiciones para el cultivo que le dan esa característica de una buena calidad, gusto y sabor. Es esa condición de clima moderadamente seco y la altitud, las que se han explotado para ofertar al consumidor final, un producto orgánico y con las características típicas de un excelente café.

El ejecutivo explica que la marca de café Uyuca, ha logrado incursionar a un mercado, en el que las grandes empresas procesadoras de café, en sus diferentes líneas, tienen el liderazgo absoluto., siendo “una de las características distintivas del agronegocio, que ha sido reconocido por los consumidores selectivos de café, ha permitido ir creciendo paulatinamente en el mercado, logrando posicionar la marca como un factor de fidelización de los consumidores”.

“La construcción de la marca, tuvo un proceso bastante largo, desde la incursión, en sus inicios, únicamente con el enfoque hacia la comercialización de materia prima (café guinda), o con escaso valor agregado como la obtención del café pergamino (café blanco); llegando, después de muchas campañas, a dar el paso hacia la integralidad de la cadena de valor, permitiendo ofrecer al consumidor final un producto con calidad, desde la producción en campo hasta la oferta de un producto de uso inmediato para el consumidor de un buen café” concluye Soruco.


Texto y fotos: semanario Santa Cruz Económico