Foto : presidente Cámara Nacional de Industria (CNI), Horacio Villegas.

A pesar de los frecuentes viajes que hizo el presidente Evo Morales y varias autoridades a Inglaterra, Estados Unidos y Alemania, para promover inversiones extranjeras, los capitales finalmente no llegaron al país. Ante esta situación, la atracción de capitales fracasó, opinó ayer presidente de la Cámara Nacional de Industria (CNI), Horacio Villegas, quien presentó una evaluación del sector expresando que se encuentran “en extinción tras décadas de estancamiento”.

El titular de la CNI sostuvo que en el tema de inversiones, definitivamente hay mucho por hacer, debido a que la política de atracción de capital del Gobierno es un fracaso, en razón a la participación marginal del país en los flujos de capital internacional. El ministro de Minería, César Navarro, viajó a Canadá, pero ante los resultados adversos, optó por eludir información a la prensa.

INFORME DE CEPAL

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) publicó en días pasado un informe en el que expone que Bolivia los mayores recursos que recibió fueron para hidrocarburos y manufacturas, aunque en montos muy pequeños, entre 110 y 90 millones de dólares, en 2017.

A eso se debe sumar que la falta de una Ley de Inversiones no permite arbitrajes en tribunales internacionales, lo que desincentiva la llegada de inversiones. Villegas sostuvo que existe desconfianza en el accionar de la justicia, debido a que no es clara y predecible, y por ello sugirió que deben abrirse las condiciones para atraer empresas extranjeras.

Señaló que para la industria, la inversión privada extranjera es importante. “Habrá que hacer ajustes, mucho más temprano que tarde”, señaló, al indicar que la ministra de Planificación del Desarrollo, Mariana Prado, trabaja en ello.

FALTA DE INCENTIVOS

Villegas explicó que en cuanto a los incentivos para la inversión, éstos resultan ser muy generales. “La norma no es clara”, dijo, a tiempo de señalar que personeros de alto nivel del Gobierno viajaron a Londres, Nueva York y Alemania, y no hay resultados, debido a que no llegamos a ser un país atractivo en esta materia.

Explicó asimismo que Bolivia, contrariamente, es un país de alto riesgo, donde la rentabilidad tiene que ser alta, porque el inversor apuesta a la seguridad del y retorno del capital. “No generamos la misma confianza”, apuntó.

INFORME ANUAL

La entidad privada, en su Informe Anual de Evaluación de la Industria Manufacturera 2018, manifestó que continúa la caída de la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del sector.

En 2016, el PIB industrial registró una tasa de crecimiento de 6,2%, en 2017 descendió a 3,3% y se estima que en 2018 continúe la tendencia de desaceleración del crecimiento industrial, que podría ser entre 3% a 3,5%, señaló Villegas.

Las razones que provocan un menor dinamismo fueron los altos costos laborales, producto del incremento salarial y el segundo aguinaldo; asimismo, por el creciente contrabando e informalidad, además de la desaceleración económica.

Los rubros más afectados por la contracción económica en el sector fueron alimentos, bebidas, textiles, manufacturas de madera, cuero, cemento, metalmecánica y el sector farmacéutico.

Foto: Archivo

Fuente: El Diario