Las plantas separadoras de líquidos de Yacuiba, Gran Chaco (Tarija) y Río Grande (Santa Cruz) muestran menor producción de GLP (Gas Licuado de Petróleo), en razón a la baja demanda del energético por parte de Brasil y Argentina, a lo que se suma la menor producción de gas que registra desde hace dos años el sector petrolero del país explicó José Padilla, exsecretario de Energía de la Gobernación de Santa Cruz.

Al respecto, el senador por Tarija, Fernando Campero, twitter:@Fercapaz alertó una grave como aguda crisis en el sector de hidrocarburos, debido a la falta de inversión en exploración a pesar de los millonarios ingresos que percibió el Gobierno. Ambas plantas demandaron inversiones de $us 860 millones, sin resultados hasta ahora.

RESERVAS

Dijo que esta situación fue denunciada hace meses, pero que a la fecha, en su condición de congresista, no recibe respuesta alguna de las autoridades del sector. Calificó de falsa la información expedida por la consultora canadiense Sproule sobre la certificación de gas (10.7 TCFs). “Es sólo un manejo contable”, sostuvo Campero.

Indicó, asimismo, que la paralización de las obras del Gasoducto al Norte en la Argentina es una señal negativa para el mercado del gas boliviano.

El parlamentario coincidió, por separado, con la apreciación que hizo recientemente el analista petrolero Mauricio Medinaceli sobre la exportación de GLP a Paraguay, sobre su valor marginal, ya que no representa grandes volúmenes. Medinacelli señaló en su cuenta de Facebook que el valor de dichas exportaciones representan 0.02 por ciento del valor total de las exportaciones del energético.

UREA

Padilla se refirió, asimismo, a la planta de Urea y Amoniaco y sostuvo que fue una mala inversión, ya que la misma debió instalarse en Puerto Suárez en la frontera con Brasil. Bulo Bulo también enfrenta problemas de competitividad, y más aún cuando está lejos de los mercados de Argentina y Brasil, sostuvo.

Fuente: El Diario