La Administración de Servicios Portuarios-Bolivia (ASP-B) realiza un despacho de carga boliviana desde puertos chilenos en un promedio menor a las 24 horas. Este trabajo se lo hace gracias a la coordinación con actores de la cadena logística siendo que a la fecha no existen pendientes de despachos portuarios directos, indirectos y desconsolidados de importación.

“Los resultados son claros y demuestran que todo despacho de carga de importación tiene un promedio menor a las 24 horas. Hecho que, para nosotros como empresa estatal, es un objetivo sistemático que cumplimos en compromiso al desarrollo de la economía nacional”, sostuvo el Gerente Ejecutivo de ASP-B, Marwin Flores, a través de una nota de prensa.

Explicó que la ASP-B implementó un sistema de atención al cliente que permite un contacto continuo, tanto con operadores de comercio exterior y transportistas del sector pesado, a objeto de facilitar las operaciones de comercio exterior en puertos habilitados.

En los pasados días, el presidente de la Cámara Nacional de Industria (CNI), Ibo Blazicevic, instó al Gobierno nacional a instruir mayor celeridad en las operaciones de comercio exterior, así como programar junto a las industrias las importaciones vía marítima de insumos, materia prima y bienes intermedios para la normal provisión y producción industrial.

Según reporte de la estatal portuaria, el tiempo promedio de despacho de carga en importación, desde su planificación (validación) hasta la realización efectiva de la faena durante la gestión 2020, alcanza 22 horas. Asimismo, el récord de menor tiempo en despacho de carga por Puerto Arica en 2020 registró un lapso de 15 horas.

En el caso de Puerto Arica, la ASP-B estableció un sistema informativo que permite contar con información anticipada de las faenas a efectuar, previo al arribo de la nave, posibilitando el acomodo de contenedores según tipo de faena en el puerto; facilitando la optimización de movimientos con especialidad de indirectos de contenedor y desconsolidado.

Los bloqueos de caminos registrados en el país desde el 3 al 15 de agosto por diferentes sectores sociales impidieron el normal tránsito de mercancías lo que ocasionó pérdidas por más de $us 1.000 millones a la economía nacional, y que a la fecha se registran aglomeraciones de unidades de transporte en zonas fronterizas de tránsito aduanero, principalmente con carga de exportación.

Por otra parte, el comercio internacional experimentó en 2020 una reducción significativa en el valor de importaciones y exportaciones producto de la situación impuesta a causa de la pandemia del Covid-19, que en el caso boliviano registró contracciones en un 26% en exportaciones y un 34% en importaciones en comparación al periodo comprendido entre enero a julio de 2019.

ASP-B con el objeto de garantizar el normal desarrollo del comercio exterior boliviano, a pesar de esta tendencia de reducción, coordinó y continúa coordinando para la presente gestión mecanismos con operadores, trabajadores del transporte internacional, instituciones nacionales que forman parte de la cadena logística y los puertos habilitados al Estado boliviano.

 

Fuente: ABI