Por Luis F. García, economista

Evidentemente fue un error creer que al argentino se lo podía convencer de vivir en un país mejor dándole agua potable, cloacas, autopistas, rutas, estaciones de trenes, combatiendo al narcotráfico, tratando de equilibrar un presupuesto con un déficit fiscal que financio al populismo durante décadas.
Tratar de mejorar la vida de personas cuyo único horizonte es el asadito del domingo y poder ponerse borracho (en pedo dirian ellos) para ver el fútbol gratis.
Quizás muchos crean que un vaivén económico es producto de una decisión tomada hace dos años y no de pagar los platos rotos de décadas de saqueo y mala administración.
Los venezolanos no pudieron elegir porque no conocían el final de la historia pero los argentinos eligiendo ese rumbo resultan incomprensibles.
Ni hablar de intentar explicar cuánto de los desequilibrios económicos de los que hoy se quejan son platos rotos de quién es hoy y quieren que vuelvan.
No les bastó siquiera ver hasta filmados cómo robaban la plata (dinero) y como hasta los jardineros de los funcionarios tenían patrimonios que no podían explicar.
Poco parece importar también que te persiguan con un régimen fascista por no militar por un partido.
Explicar por qué la economía está cómo está sin que te salgan al cruce 20 tipos qué de economía sólo entienden los que les repitieron en la tele .. tipos que cobran por mentir, o algún amigo fanático que no tiene la menor idea del tema.
Con todo el dolor hay que entender que en Argentina la balanza se inclino definitivamente por la condena a la miseria. No llores por mi argentina .. ya va a pasar en unos treinta años mas, no te preocupes.