> Las inversiones deberían ser dirigidas a sectores productivos con retorno a corto plazo, pero los proyectos gubernamentales no tienen esta visión


La deuda externa se incrementó en los últimos años, a febrero de este año llegó a 10.187 millones de dólares. En criterio del Gobierno los recursos se destinaron a inversiones e infraestructura; sin embargo, economistas señalan que el destino no fue acertado, ya que no generaron retorno aún y la dinámica de préstamos continuará, en especial en la presente gestión.

Las autoridades del sector económico señalaron que la deuda externa del país está por debajo de los estándares internacionales, que fijan un 50 por ciento sobre el Producto Interno Bruto (PIB), mientras que de Bolivia alcanza a 23 por ciento del PIB.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, hace unas semanas atrás, señaló que la adquisición de deuda se destina a obras, además que el porcentaje de esta solo llega al 30 por ciento de la inversión público, mientras que el 70 corresponde a recursos propios.

Los analistas económicos Julio Alvarado y Luis Fernando García señalaron, por separado, en el tema de la semana de FidesTv, que la deuda sigue creciendo, y que la cifra estaría por encima de los 20.000 millones de dólares, tomando en cuenta la externa e interna así como los por desembolsar.

Además, García mencionó que la cifra podría ser más si se toma los pasivos que tiene el país, como el que tiene Bolivia con Brasil por el tema de los envíos de gas que todavía debe cumplir.

INVERSIÓN INTELIGENTE

Por su parte, el analista económico Alberto Bonadona, también en el programa de Fides TV, dijo que no es malo endeudarse, siempre y cuando se destine a sectores productivos y a generadores de empleo, sin embargo las realizadas por el Gobierno no tienen este fin.

Mientras, Alvarado señaló que no hay planificación para el destino de recursos. La instalación de una planta de petroquímica no está acorde a las exigencias del mercado internacional, ya que algunas industrias buscan reducir la producción de plásticos.

DEUDA

A febrero 2019, el saldo de la deuda externa pública fue de $us 10.187 millones. Este monto, en porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), representó el 23,3 % (menor al cierre de 2018 de 24,9 %) y muy por debajo de los límites fijados por organismos internacionales, como el criterio de la Comunidad Andina (CAN) de 50 %, es decir, después de más de 13 años de aplicación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (Mescp), la deuda sigue siendo sostenible, a diferencia de gestiones anteriores a 2006 cuando el endeudamiento llegaba a más del 50 % del PIB (en el año 1987 llegó al 99 % del PIB), señaló un boletín de prensa del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.

Mientras la deuda externa pública subió de $us 4.942 millones en 2005 a $us 10.187 millones a febrero de 2019, el PIB se cuadruplicó al pasar de $us 9.574 millones en 2005 a $us 40.885 millones en 2018, lo que refleja una brecha cada vez mayor entre ambas variables.

Por otro lado, mientras la deuda externa per cápita (por persona) subió de $us 536 en 2005 a $us 900 en 2018, el PIB per cápita se incrementó en más de tres veces, pasando de $us 1.037 en 2005 a $us 3.616 en 2018.

DIVERSIFICACIÓN DE LA DEUDA EXTERNA PÚBLICA

En 2005, el Banco Mundial y el FMI (Fondo Monetario Internacional) juntos representaban el 38,7 % del total, deuda que era condicionada a la ejecución de políticas neoliberales, seguido del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) con 32,8 %, y la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) con el 17,6 %, entre los más representativos. Es decir, la deuda externa estaba concentrada principalmente con acreedores multilaterales que alcanzaban al 91,5% del saldo adeudado, y con eso la relación deuda externa pública respecto al PIB fue del 52 %.

Desde 2006 se diversificó las fuentes de financiamiento y a febrero de 2019 la estructura se compone de la siguiente forma: en primer lugar se encuentra el BID con el 28,7 %, en segundo lugar está la CAF con el 23,8 %, en tercer lugar los inversionistas en Bonos Soberanos con el 19,6 % (recursos destinados a diferentes proyectos como infraestructura vial, proyectos de salud y otra infraestructura), en cuarto lugar la República Popular China con una participación de apenas el 8,9 %, en quinto lugar el Banco Mundial con el 8,5 %, y otros acreedores con el 10,5 % del total.

SALDO POR DESEMBOLSAR

Es importante diferenciar entre el saldo de deuda externa pública y saldo por desembolsar. El primero corresponde al monto efectivamente recibido y es de 23,3 % del PIB a febrero 2019, mientras que el segundo corresponde a financiamiento comprometido, pero que aún no ha sido recibido por el país (el mismo se desembolsa por partes según el avance de cada proyecto de inversión en un periodo definido en años). Por tanto sumar ambas variables en este momento sería un grueso error conceptual. Fuente Ministerio de economía y Finanzas Públicas.