Analista Económico Gabriel Espinoza: el etanol no tenía mercado en Bolivia. Al vender el etanol, se está abriendo el mercado a tres ingenios azucareros, por lo que se establece condiciones de monopolio.

Las empresas requieren una rentabilidad por la venta de este producto, pero también hay que aclarar que esto tiene un costo para el Estado.

Hay beneficiarios directos de este nuevo combustible, que son los proveedores de insumos y materia prima. Evidentemente, antes, con el subsidio de la gasolina, los beneficiarios directos eran los que vendían los aditivos en Bolivia, que eran empresas importados.

En la actualidad, lo que se ha hecho en alguna medida es cambiar el beneficiario, que era el proveedor extranjero en una parte, no en todo, ahora es un productor nacional. Hay un beneficiario directo (los ingenios), de forma indirecta están los consumidores que tienen un producto nuevo y más eficiente y de forma directa se encuentra el Estado.

En realidad, lo que va a reducir el gasto en la subvención de la gasolina no va a ser tanto esta reducción del porcentaje de la gasolina, sino el incremento que se está cobrando (a la gente).

Texto: La Prensa