Los agroindustriales del país manifestaron, este sábado, su rechazo a la censura contra la agrobiotecnología para la producción nacional que, según ese sector empresarial, es la respuesta viable para enfrentar la crisis económica, efecto de la pandemia del COVID-19.

De manera articulada, el sector productivo de soya y otros granos planteó que la incorporación de semillas mejoradas y nuevas herramientas biotecnológicas son el recurso para nivelar el rendimiento agrícola nacional en desventaja en el mercado globalizado y respecto de los países de la región.

El pronunciamiento de ese sector surge a propósito de la Acción Popular interpuesta por activistas de la Asamblea por los Bosques y la Vida (ABV), cuestionando la Ley 1098/2018 referida al uso de adictivos de origen vegetal, los decretos 3874/2019, referido a la producción agrícola para la producción de biodiesel, y el decreto N1 4232/ 2020 que dispone analizar procedimientos abreviado para el uso de biotecnología.

La Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia (CANIOB), mediante su pronunciamiento “Agroexportación para la Reactivación Económica de Bolivia”, señaló que, durante la última década, Bolivia dependió de las exportaciones tradicionales, que en la actual crisis están fuertemente disminuidas. Por tanto, insuficientes.

“La agroindustria constituye un pilar fundamental en las exportaciones que el país necesita para sustentar de la economía nacional”, señala parte de su pronunciamiento.

En este contexto, la CANIOB, plantea la urgencia de aumentar la producción de granos de las actuales 2.2 toneladas métricas por hectárea (tn3 ha) a rendimientos de 3.5 tn3 ha, nivelando la producción a la Brasil o Paraguay, “que actualmente produce tres veces más que Bolivia”, puntualiza.

Cálculos de la CANIOB señalan que el aumento de las exportaciones de soya a un rango de 5,5 tn3 ha. permitirá aumentar los ingresos por exportaciones a $us 500 millones anuales (impuestos y divisas), además de ingresar a niveles de producción competitivos.

“Es posible incrementar los niveles de producción agropecuaria sin necesidad de aumentar nuevas áreas , sino con nuevas herramientas para la agrotecnología”, aclara este sector en su pronunciamiento.

En esa misma línea, según el análisis del Colegio Nacional de Economistas, la determinación del Gobierno nacional de adoptar medidas de reactivación del sector agropecuario, impulsando el uso de la biotecnología, permitirá la generación de fuentes de empleo y alimentos y superar la crisis ocasionada por la pandemia del coronavirus.

“Reactivar el sector agropecuario resulta estratégico, además, para revertir la tendencia decreciente del Producto Interno Bruto (PIB) (…) resulta estratégico, también, para evitar que la crisis vaya más allá del año 2020”, señala el documento suscrito por el presidente de ese ente colegiado, del, Jorge Akamine.

“En función de forjar un gran país productor de alimentos, garantizando su autoabastecimiento, generando mayores excedentes para alimentar al mundo y, a través de ello, crecientes fuentes de empleo, ingresos, divisas e impuestos para el Estado boliviano, permitir en Bolivia el uso de semillas genéticamente mejoradas por la biotecnología, es lo más sensato y correcto”, agrega.

Pequeños productores

En criterio de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), la Acción Popular interpuesta ante el Tribunal Constitucional pretende perturbar el exitoso modelo cruceño de los pequeños productores de maíz, algodón, trigo, caña de azúcar y soya con semilla genéticamente modificadas, atentando contra que el derecho de la alimentación de los bolivianos.

“Convocamos a todos los productores de base de las zonas productivas del Departamento a estar atentos al resultado de este tipo de acciones, porqué disfrazadas de defensa del medio ambiente y la salud, solo pretendan inviabilizar la actividad agroproductiva de Santa Cruz, la cual provee el 70 por ciento de la alimentación de los bolivianos”, señala.

En esta misma línea, la Asociación de Productores de Granos del Gran Chaco de Tarija, convoca al sector industrial agrícola a defender su derecho a utilizar los “organismos genéticamente modificados” porque son las tecnologías que se necesitan para mejorar la productividad de sus cultivos para hacer frente al contrabando.

“Rechazamos la intención de estos grupos de activistas que lo único que buscan es mantenernos en el rezago tecnológico y en una agricultura de subsistencia sin alternativa de progreso”, refiere el documento suscrito por su presidente, Elvio Zenteno.

“Es fundamental dejar en claro que los productores en Santa Cruz realizan un manejo responsable de su sistema productivo, con prácticas conservacionistas como el uso de la tecnología de la siembra directa y la rotación de cultivos”, puntualiza el ejecutivo.

Nueva regulación

La Cámara Nacional de Exportadores (Caneb) considera la necesidad de trabajar en una nueva regulación respecto de la biotecnología ante la debilidad de los marcos normativos del Estado boliviano, uno de los factores que limita su difusión y la adopción de medidas adecuadas de apoyo efectivo a la agroindustria.

“La CANEB considera que, aún, cuando existen iniciativas aisladas, aisladas es necesario avanzar e un nuevo marco de política sobre el acceso y adopción de los avances de la biotecnología, con carácter sistémico e integral con instrumentos claros y concretos para su operativización”, plantean en su documento público, suscrito por Gonzalo Molina

En este sentido, recuerda la vigencia del Convenio de sobre Diversidad Biológica (CDB -1992), formulado en el marco de la necesidad mundial de más alimentos y energía, que a su vez debe se debe encarar mayor estrés climático y menor disponibilidad de recursos naturales.

En tanto, desde la Cámara de Exportadores Logística y Promoción de Inversiones (Cadex) Santa Cruz se plantea el “ingreso ordenado” a las nuevas tecnologías productivas, cuyo desconocimiento en el país expone a un agravamiento de loa crisis efecto de la pandemia del coronavirus.

“En el último año, nuestro país ha pasado por muy duros acontecimientos: la pandemia global a raíz del COVID 19, sin precedentes tanto en lo humano como en lo económico, y también por una importante crisis política y social, que han debilitado de manera muy riesgosa la frágil estructura económica del país, por lo que resulta imperativo asumir medidas patrióticas que permitan su recuperación”, apuntan los exportadores cruceños.

 

Fuente: ABI